
El especialista Eduardo Sierra señaló que el fenómeno muestra signos de debilitamiento respecto a las previsiones iniciales. Sin embargo, advirtió que el manejo de las represas y la llegada del mayor caudal hídrico imponen un escenario de alto riesgo para la región.
El especialista Eduardo Sierra señaló que el fenómeno muestra signos de debilitamiento respecto a las previsiones iniciales. Sin embargo, advirtió que el manejo de las represas y la llegada del mayor caudal hídrico imponen un escenario de alto riesgo para la región.
EL AUMENTO DEL CAUDAL DEL RÍO PARANÁ POR LA APERTURA DE COMPUERTAS EN LAS REPRESAS MANTIENE EN ALERTA A LA REGIÓN, PESE AL DEBILITAMIENTO PROGRESIVO DE EL NIÑO.
Especialista en agroclimatología.
El Niño está perdiendo fuerza. Esto no implica que se enfríe, sino que no está creciendo pese a lo que se esperaba, y eso ya es bastante.
El fenómeno meteorológico de El Niño, que mantiene bajo seguimiento a Sudamérica y en particular al Nordeste argentino (NEA), muestra los primeros indicios de debilitamiento debido al incremento de los vientos sobre el océano Pacífico. Así lo estimó el especialista en agroclimatología Eduardo Sierra, quien no obstante, remarcó que el impacto en la cuenca del río Paraná ya es visible y requiere la máxima atención por el rápido aumento de los caudales.
En declaraciones radiales, Sierra evaluó el escenario actual con El Niño plenamente instalado y las primeras consecuencias operativas a la vista. Al referirse a las posibilidades de contención en esta fase, el especialista fue contundente: "A esta altura de los tiempos, si no se tomaron medidas estructurales previas, no se podrán tomar en el tiempo que nos queda".
El factor represas y el comportamiento de los ríos
Al repasar la dinámica del evento climático, recordó que "el ciclo de vida de El Niño es de más o menos Semana Santa de un año a la del año siguiente", confirmando que, tal como estaba previsto, se transita el primer pico de la primavera. Sin embargo, aclaró que la magnitud de la crecida no responde de manera exclusiva a la cantidad de precipitaciones caídas, sino al comportamiento del sistema hidroeléctrico aguas arriba. Según indicó, actualmente el escenario "parece más intenso que otros años, pero no es por las lluvias, sino por manejos de las grandes represas que tienen particularidades y se ven obligadas a guardar mucha agua y soltarla".
En ese contexto, citó la situación del complejo Itaipú y su efecto directo en la represa de Yacyretá, donde la erogación del excedente de lluvia registrado en el sur de Brasil impacta de lleno en el tramo argentino del Paraná.
Con relación al nivel del río frente a las costas correntinas, el agroclimatólogo explicó que el río Paraguay aún se mantiene bajo, por lo que restará observar cómo evoluciona dicho cauce a medida que se sumen las lluvias locales sobre el NEA. Ante este panorama advirtió sobre la presencia de "riesgos de crecidas tempranas que son de orden más humano que de la naturaleza". "Estamos en una situación de alto riesgo, en manos de Dios porque no tenemos las facilidades estructurales", sintetizó Sierra, al tiempo que reflexionó: "Estamos haciendo la autopsia anticipada, pero no hay algo que el ser humano pueda hacer, tomar medidas que no está de más, pero es poco".
Modificación de los vientos y proyecciones
A pesar de la alerta hídrica, Sierra destacó un cambio en las variables atmosféricas de origen que podría moderar la intensidad del fenómeno hacia el verano. Explicó que "para que haya Niño, los vientos en el ecuador, sobre el océano Pacífico, se debilitan y eso es lo que sucedió, pero de repente se incrementaron". Esta alteración en la circulación atmosférica está conteniendo el calentamiento de las aguas del Pacífico. De acuerdo con los registros que maneja, la anomalía de temperatura en la superficie marítima -que inicialmente se preveía en hasta 5 °C por encima de lo normal- se ubicaría finalmente en torno a los 2,5 °C.
Si bien se proyecta que el pico del fenómeno se extienda entre diciembre y marzo, el especialista proyectó que las consecuencias finales no superarían a los eventos históricos registrados en los años 1983, 1998 y 2015.
A modo de balance, Sierra concluyó que El Niño "está perdiendo fuerza. Esto no implica que se enfríe el mismo, sino que no está creciendo pese a lo que se esperaba, y eso ya es bastante".
La Armada y la Fuerza Aérea se desplegaron en Chaco y Corrientes para asistir a los inundados
En las últimas horas arribaron al puerto de Corrientes el buque multipropósito ARA Ciudad de Zárate y la lancha patrullera ARA Punta Mogotes, que funcionarán como base logística para brindar asistencia a los damnificados por las inundaciones en zonas de difícil acceso. Además, se dispondrá en el territorio a personal del Batallón de Infantería de Marina N° 3 Almirante Eleazar Videla y también botes neumáticos de goma tipo Zodiac, cocinas de campaña y contenedores sanitarios móviles. Asimismo, se desplegarán unidades del Batallón de Vehículos Anfibios N° 1.
Las embarcaciones permitirán evacuar a personas, distribuir alimentos, medicamentos y elementos de primera necesidad, y posibilitará la atención sanitaria en localidades aisladas.
El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovinson, explicó que los recursos estarán disponibles mientras dure la emergencia, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante las necesidades que se detecten en el territorio.
Fue luego de un encuentro con el comandante del Área Naval Fluvial, contraalmirante Damián Gabriel Orgiazzi. El oficial afirmó que el objetivo es "estar cerca de la gente a la espera de que este fenómeno empiece a manifestarse con mayor fuerza". "La Nación se viene preparando, por lo menos, desde abril", resaltó. Con la coordinación de la Agencia Federal de Emergencias, "venimos trabajando por este fenómeno en tópicos que van desde la prevención hasta la actuación. El trabajo que han hecho las provincias y los municipios es enorme", resaltó en declaraciones a Canal 9.
El puerto de Corrientes fue elegido como base por su ubicación estratégica y sus condiciones logísticas, que facilitan el abastecimiento y la coordinación con las autoridades. La presencia de los buques se sostendrá durante la emergencia mediante un esquema de relevos de personal y equipamiento.
En Chaco, en tanto, Damián Orgiazzi fue recibido por la titular del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño. Del encuentro también participaron el jefe de la Base Aérea Militar Resistencia, comodoro Roberto Eduardo Adaro; el jefe de la Delegación Naval Rosario, capitán de fragata Ernesto Acosta; y el vicecomodoro Ernesto R. F. Lynch, de la Fuerza Aérea Argentina.
"Vinieron para trabajar en forma articulada con la Provincia. Se quedarán mientras dure el fenómeno de El Niño, con rotaciones del personal de la fuerza naval. La idea es coordinar acciones, especialmente en materia de salud y asistencia en las zonas afectadas, y aunar criterios de intervención", explicó Meiriño.