
La Liga Profesional modificó levemente el esquema para 2027 con un torneo de 30 equipos “todos contra todos” y dos playoffs. Más allá del cambio, la reunión de Comité Ejecutivo homologó el frente que conforman River y Estudiantes.
La Liga Profesional modificó levemente el esquema para 2027 con un torneo de 30 equipos “todos contra todos” y dos playoffs. Más allá del cambio, la reunión de Comité Ejecutivo homologó el frente que conforman River y Estudiantes. El presidente millonario, Stefano Di Carlo, lo definió como un cambio “cosmético” y reclamó un torneo “más normal” con 20 equipos. Pese al holgado triunfo del oficialismo, hubo algunos indicios de disconformidad.
El Comité Ejecutivo de la Liga Profesional de Fútbol aprobó el último jueves el formato que regirá en la Primera División para 2027. El modelo abandona la división en dos zonas y reintroduce el clásico “todos contra todos” a una rueda de 15 fechas más la jornada interzonal de emparejamientos. Al término de cada rueda, los 16 mejores ubicados disputarán una etapa de playoffs (desde octavos de final) para definir los torneos Apertura y Clausura, mientras que la tabla acumulada anual seguirá otorgando el título de Campeón de Liga y definiendo los dos descensos (uno por promedios y otro por tabla general).
Sin embargo, el nuevo esquema consolidó lasdiferencias dirigenciales. La reunión funcionó como la homologación de una oposición activa encabezada por River y respaldada conceptualmente por Estudiantes ante la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia. River fue el único club en emitir formalmente un voto negativo. La representación de Núñez argumentó que la reforma no aborda el problema de fondo: la masividad de una categoría con 30 equipos. En su intervención, propuso una reestructuración profunda para retornar a una liga de 20 participantes mediante un esquema de diez descensos progresivos, moción que fue rechazada de plano por el resto de los dirigentes. Por su parte, Estudiantes acompañó la postura del Millonario sobre la necesidad de reformas drásticas, aunque no pudo efectivizar su voto debido a la sanción administrativa que inhabilita a Juan Sebastián Verón para ejercer la representación institucional en estadios formales de AFA. El club asistió a través de un vocal sin facultades reglamentarias para sufragar. Pese a esa limitación formal, el alineamiento del club de La Plata dejó en claro la consolidación de un bloque crítico antiTapia. “Lo que hicimos fue expresar que no acompañamos el proyecto porque es un cambio cosmético. Es una leve mejora pero no resuelve el problema de fondo. Tampoco se ha planteado del lado de River los 10 descensos directos y todo eso que se dijo. Hay que construir un camino, que lo estamos haciendo junto a Estudiantes”, dijo ayer el presidente de River Stefano Di Carlo.
Si bien la conducción de la AFA logró validar la propuesta con una aplastante mayoría, el encuentro expuso que el consenso absoluto empieza a agrietarse. La moción de Lanús para que hubiera un tercer descenso mediante Promoción asoma como otro indicio. “Presentamos un documento para hacer algo más gradual e ir a un formato más normal. Esto es largo y nosotros seguiremos planteando nuestra mirada”, agregó Di Carlo.
Ya no se trata de quejas por redes sociales ni comunicados: el cuestionamiento al liderazgo de Tapia y de Pablo Toviggino en la AFA quedó asentado en el boletín oficial de la AFA.