
El Vasco prepara un partido con una exigencia acumulada que merece una mirada aparte. Los datos detrás del equipo y el contraste con su próximo rival.
Boca llega al superclásico de la Bombonera con una cuenta que también juega en la preparación del equipo: la de los minutos. Mientras pelea en todos los frentes, el conjunto de Rodolfo Arruabarrena atravesó octubre con seis partidos oficiales, una semifinal internacional y un viaje a Brasil. River, concentrado únicamente en el Clausura, disputó cuatro encuentros durante el mismo mes.
La diferencia es concreta: Boca acumuló 540 minutos de competencia y River 360, sin contar los descuentos. Son dos partidos completos más para el Xeneize, que entre el 9 y el 20 de octubre encadenó cuatro presentaciones en 12 días: Instituto, Vasco da Gama, Talleres y la revancha en el Maracaná. Después llegó el clásico con Independiente.
Di Lollo y Delgado, los de mayor desgaste en el Xeneize
Esa exigencia tiene nombres propios. Lautaro Di Lollo es el único que completó los 540 minutos: fue titular y no salió en ninguno de los seis encuentros. Muy cerca aparece Milton Delgado, con 505. El volante apenas descansó los últimos 35 minutos contra Instituto y jugó completos los otros cinco partidos.
Santiago Ascacibar sumó 458 minutos y Flores, 454. Ambos participaron de los seis compromisos, aunque con una distribución diferente: el Ruso ingresó desde el banco en Córdoba y el juvenil lo hizo frente a Unión. Son dos piezas que, además de su aporte ofensivo, tienen responsabilidades de recuperación y recorrido en el funcionamiento del equipo.
Di Lollo, uno de los que más minutos sumó en la previa del Súper: 540' (Prensa Boca).
Lautaro Blanco y Álvaro Montero acumularon 450 minutos cada uno. El lateral completó los primeros cinco partidos y quedó afuera ante Independiente por una molestia, una decisión para cuidarlo antes de River. El arquero, en cambio, no estuvo contra Unión y disputó íntegros los cinco encuentros siguientes.
Leandro Lozano llegó a 405 minutos: descansó ante Instituto y jugó un tiempo contra Talleres. Jagger Herrera sumó 360, con dos pausas completas, precisamente contra esos mismos rivales. En ataque, Miguel Merentiel participó de los seis partidos y reunió 338 minutos, mientras que Sebastián Villa acumuló 282 en cinco: se perdió el duelo con la T por el esguince de tobillo.
Delgado, el otro que ya lleva 540 minutos antes de jugar con River (Prensa Boca).
La situación de Paredes tras su recuperación
Leandro Paredes merece una lectura aparte. Sus 225 minutos incluyen la lesión ante Instituto, dos ausencias y el regreso anticipado para la revancha con Vasco. Después completó el partido en Avellaneda. Su carga también debe evaluarse desde la recuperación y el esfuerzo que implicó volver.
River tuvo otro recorrido. La postergación del encuentro con Sarmiento por los convocados a la despedida de Messi dejó al club 21 días sin competencia oficial. Luego recuperó ese partido y jugó el 10, el 14 y el 18 de octubre, antes de recibir a Racing el 25.
Los dos llegan al Súper con siete días desde su último partido. El descanso inmediato es el mismo; la exigencia previa fue distinta. Y el Vasco debió administrarla para sostener a Boca en la pelea y preparar a su equipo para otro cruce decisivo.
Caso especial para Paredes: sus 225' incluyen la lesión ante Instituto, dos ausencias y el regreso anticipado para la revancha con Vasco.