
La crecida del río Paraná comenzó a dar señales de retroceso frente al Chaco, pero la emergencia hídrica todavía mantiene a miles de personas afectadas y provoca complicaciones en distintas localidades.
La crecida del río Paraná comenzó a dar señales de retroceso frente al Chaco, pero la emergencia hídrica todavía mantiene a miles de personas afectadas y provoca complicaciones en distintas localidades. Según el Centro de Monitoreo y Operaciones, hay 2.239 personas evacuadas y autoevacuadas, mientras que, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), 13.000 cabezas de ganado fueron trasladadas ante el avance del agua.
Del total de personas afectadas, 1.477 fueron evacuadas y 762 se autoevacuaron. La situación comprende 428 viviendas de familias evacuadas y otras 201 correspondientes a personas que dejaron sus hogares por sus propios medios. Entre quienes fueron evacuados, 175 permanecen en centros de contención provinciales y 1.302 reciben asistencia de los municipios.
Los ríos comenzaron a bajar
En cuanto a la situación de los ríos, Barranqueras registró una altura de 7,13 metros, siete centímetros menos que el día anterior. La bajante también se observó en Isla del Cerrito, donde el nivel descendió 11 centímetros durante la jornada, mientras que Puerto Bermejo dejó de registrar aumentos. Pese a esta tendencia, Puerto Vilelas, Barranqueras e Isla del Cerrito continúan en nivel rojo.
El nuevo pronóstico del Instituto Nacional del Agua (INA) confirma una tendencia descendente para el Paraná. En Barranqueras, se estima que el río rondará los 6,69 metros el 3 de noviembre, todavía por encima del nivel de evacuación, y que llegará a los 5,43 metros el 10 de noviembre, por debajo del nivel de alerta.
En paralelo, el río Bermejo también presenta un comportamiento dispar. Toda su cuenca alta y media continúa en descenso. En el tramo inferior, Puerto Lavalle registra 1,43 metros y El Colorado 3,10 metros, ambos en bajante, mientras que General Mansilla sigue en aumento. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé tormentas y chaparrones aislados en la cuenca alta durante la jornada y no anticipa lluvias en el tramo inferior hasta el domingo, cuando podrían registrarse precipitaciones aisladas.
Uno de los aspectos que todavía preocupa es que la bajante del Paraná no se traduce en una normalización de los accesos terrestres. Además, en las zonas inundadas se reportó la presencia de ganado y animales domésticos muertos o aislados, aunque hasta el momento no existe un recuento oficial de esos casos.
¿Cómo actuar ante estos casos?
Ante esta situación, las recomendaciones sanitarias indican no tocar, abrir, cuerear ni faenar animales encontrados muertos y dar aviso al municipio o a las autoridades de emergencia para que se encarguen de retirarlos. Tampoco se deben enterrar ni quemar restos por cuenta propia en terrenos anegados. Se recomienda mantener a niños y mascotas alejados de los animales muertos y del agua y barro de la inundación, y utilizar botas y guantes impermeables durante las tareas de limpieza.
También se aconseja consumir agua segura, hervirla durante tres minutos si no hay acceso a agua potable o tratarla con lavandina apta según las indicaciones del envase. Los alimentos que hayan tenido contacto con el agua deben descartarse. Además, ante la aparición de fiebre, dolor de cabeza o dolores musculares luego de haber estado en contacto con agua, barro o animales, se recomienda consultar rápidamente a un servicio de salud por el riesgo de leptospirosis.