
La Mesa de Productores de Leche de Santa Fe (Meprolsafe) alertó este jueves sobra la delicada situación que atraviesa el sector primario debido a los precios “insuficientes” que reciben los tamberos y el alto nivel de endeudamiento de los establecimientos.En un comunicado…
La Mesa de Productores de Leche de Santa Fe (Meprolsafe) alertó este jueves sobra la delicada situación que atraviesa el sector primario debido a los precios “insuficientes” que reciben los tamberos y el alto nivel de endeudamiento de los establecimientos.En un comunicado titulado “Alerta rojo: crujen los tambos” la entidad que agrupa a los productores de una de las principales provincias lecheras del país sostuvo que a pesar del crecimiento en la producción y las exportaciones récord los integrantes de la actividad primaria son “los grandes excluidos de esta bonanza”.“Se anuncian récords en volúmenes exportados y en el ingreso de divisas logros que son posibles fundamentalmente gracias al esfuerzo la inversión y el compromiso del sector productivo. Sin embargo quienes generan esa riqueza no participan de sus beneficios” indicó la Meprolsafe.Según la entidad “el productor lechero continúa recibiendo un precio que resulta insuficiente para cubrir costos y garantizar la sustentabilidad de la actividad”.Respecto a este último punto un reciente informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) informó que en mayo los tambos registraron rentabilidad positiva por primera vez en siete meses.El trabajo sostuvo que teniendo en cuenta el precio promedio recibido por el productor ($ 5096 por litro) y el costo de producción ($5057) los tambos promedios registraron un resultado positivo de apenas 031%.No obstante este resultado no logra compensar las pérdidas consecutivas desde noviembre del año pasado y al mismo tiempo se ubican muy por debajo del precio de equilibrio que precisa el sector que en la actualidad se ubica en $565 por litro.Por otro lado la entidad alertó que pesan sobre los tambos “viejas deudas a muy alto interés”.“Los productores enfrentan un proceso de endeudamiento creciente con márgenes negativos y tasas que hacen inviable la actividad. Las líneas de crédito disponibles presentan tasas que superan ampliamente la inflación lo que en la práctica se traduce en un obstáculo para sostener la actividad” afirmó el escrito.En cuanto a este último punto un trabajo de Ieral sostuvo que al cierre del primer trimestre de 2026 el saldo total de préstamos bancarios —en pesos y en dólares— a establecimientos cuya actividad principal es la producción de leche cruda ascendía a unos $478.401 millones.Pasado a litros y teniendo en cuenta un precio promedio de la leche de $493 en dicho período el saldo bancario equivale a unos 970 millones de litros de leche cruda.“Considerando una producción nacional acumulada en los últimos doce meses de aproximadamente 11.846 millones de litros la deuda bancaria representaba alrededor del 82% de un año de producción nacional” sostuvo el trabajo de Ieral lo que supone un incremento de 4 puntos porcentuales respecto al promedio de 2019-24 cuando el indicador se ubicó entre el 4% y el 5%.“El registro del primer trimestre de 2026 marca por lo tanto un regreso a los máximos históricos de la serie” destacó el informe.En base a este panorama planteado por la Meprolsafe la entidad exigió “medidas urgentes que permitan recomponer el precio que recibe el productor establecer condiciones de refinanciamiento acordes con la realidad del sector y garantizar una distribución más equitativa de toda la cadena de valor”.“Sin productores no hay leche sin leche no hay industria y sin industria no hay exportaciones. Ignorar esta realidad es comprometer el futuro de una actividad estratégica para el país. Es momento de dejar de celebrar récords estadísticos mientras quienes los hacen posibles trabajan al límite de su supervivencia. El éxito de las exportaciones debe reflejarse también en la tranquilidad y rentabilidad de quienes todos los días producen la leche argentina” concluyó el comunicado.