
El médico psiquiatra, neurólogo y médico legista Enrique De Rosa analizó el impacto emocional que genera el equipo argentino antes de la final del Mundial. Destacó el trabajo colectivo, la humildad de Messi y el liderazgo de Lionel Scaloni como valores que trascienden al deporte.
El fenómeno de la Selección Argentina genera una movilización que excede al fútbol y puede convertirse en una oportunidad para reflexionar sobre los valores colectivos, el esfuerzo y la importancia de trabajar detrás de un objetivo común. Así lo analizó el médico psiquiatra, neurólogo y médico legista Enrique De Rosa, en diálogo con Radio Sudamericana.
El fútbol como una oportunidad para aprender como sociedad
De Rosa explicó que los grandes acontecimientos colectivos pueden dejar enseñanzas si las personas logran interpretar su significado.
“Ante objetivos comunes, un equipo en realidad es la metáfora de una sociedad. Es un conjunto que es exitoso en la medida que supera egos individuales, establece jerarquías lógicas y decide trabajar por algo superior a todos ellos”, sostuvo.
Para el especialista, la Selección muestra cómo un grupo puede potenciarse cuando deja de lado los intereses individuales y se enfoca en una meta compartida. “Un equipo que trabaja en conjunto, una sociedad que trabaja en conjunto prácticamente no tiene frenos. El problema es que vivimos saboteándonos”, afirmó.
La humildad frente al éxito y la trascendencia
El psiquiatra destacó que muchos integrantes del plantel alcanzaron un enorme reconocimiento económico y profesional, pero que lo que genera identificación en la sociedad no es lo material, sino la forma en que enfrentan los desafíos.
“Son todos millonarios, algunos hiper millonarios, y de golpe deciden algo que tiene que ver con otra cosa. Cuando uno entiende que la vida tiene un aspecto de trascendencia, que supera lo inmediato y lo material, es cuando la vida cobra sentido”, señaló.
Según De Rosa, las historias personales de los jugadores y los valores que transmiten permiten que millones de personas se sientan representadas.
Una historia que demuestra que no todo está perdido
El especialista explicó que la emoción que provoca la Selección está vinculada con la necesidad humana de creer en relatos donde el esfuerzo tiene sentido.“Estamos viendo una película en la que el esfuerzo es premiado con el éxito. Nuestra mente vive anticipando situaciones y, de golpe, aparece algo que nos demuestra que incluso en el fracaso no todo está perdido hasta que la historia no termina”, expresó.
Para De Rosa, esa idea funciona como una metáfora de la vida: “Si uno realmente cree en eso, es fabuloso, porque nunca va a dejar de buscar un sentido, un camino, aunque no lo vea”.
Messi y el símbolo del número 10
Al referirse a Lionel Messi, el profesional explicó que la figura del capitán argentino representa mucho más que una capacidad deportiva. “Es el sujeto que se transforma en el eje del mundo, el principio ordenador de algo”, indicó.
En ese sentido, sostuvo que el liderazgo de Messi se relaciona con su capacidad de representar a otros y no solamente con su talento individual. “Cuando alguien puede centrar todos los conceptos y los demás pueden seguirlos, eso nos ordena a todos. Esa es la figura del líder”, afirmó.
Scaloni y un liderazgo sin ego
De Rosa también destacó el rol del entrenador Lionel Scaloni y su manera de conducir al grupo desde un lugar de humildad. “Me fascina desde el punto de vista psicológico porque deja en claro que el ego ha quedado de lado. Hay algo que lo supera”, explicó.
Para el especialista, una de las claves del éxito del equipo está en que el entrenador evita colocarse como protagonista y pone al grupo en el centro.
“El primero que sale de ese lugar es el entrenador, que aclara constantemente que él no dirige, que los que juegan son los otros. Es el primero que rehúsa ponerse las medallas en el pecho”, concluyó.
Más allá del resultado de la final del Mundial, De Rosa consideró que la Selección Argentina ya dejó una enseñanza sobre el valor del trabajo colectivo, la humildad y la construcción de objetivos comunes.