
El senador Noel Breard cuestionó que se mantengan las compensaciones para los colectivos del AMBA, mientras el interior afronta los costos del servicio. Reclamó una ley federal y advirtió sobre las pérdidas de recursos que afectan a Corrientes.
El senador Noel Breard cuestionó que se mantengan las compensaciones para los colectivos del AMBA, mientras el interior afronta los costos del servicio. Reclamó una ley federal y advirtió sobre las pérdidas de recursos que afectan a Corrientes.
El senador provincial por la Unión Cívica Radical (UCR), Noel Breard, cuestionó la política de subsidios al transporte del Gobierno nacional y planteó la necesidad de establecer un sistema federal que garantice condiciones equitativas para los usuarios de todo el país. Durante un diálogo con época, advirtió que la continuidad y elevación de las compensaciones para los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), frente a la eliminación de los fondos destinados al interior, profundiza las diferencias entre la región central y las provincias del Norte Grande.
"No todos los argentinos somos iguales", sostuvo el legislador al referirse a las asimetrías regionales. En ese sentido, consideró que las diez provincias del norte necesitan políticas públicas diferenciadas para reducir las desigualdades estructurales y reclamó que la distribución de los recursos nacionales contemple las distintas realidades económicas y sociales del país.
Como ejemplo, Breard mencionó la situación del transporte público. Recordó que en febrero de 2024 el Gobierno de Javier Milei eliminó el Fondo Compensador del Transporte del Interior y trasladó a las provincias y los municipios la responsabilidad de sostener los servicios. Sin embargo, señaló que Nación mantuvo las compensaciones para las líneas de jurisdicción nacional que circulan en el AMBA.
El legislador citó como referencia la información publicada por Clarín el 30 de octubre, sobre un nuevo incremento de los subsidios para las 104 líneas que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el conurbano bonaerense, con el objetivo de evitar nuevos aumentos del boleto.
En la entrevista, planteó la necesidad de conocer con precisión cuánto dinero se presupuestó para ese sistema, cuánto se pagó efectivamente y cómo se distribuyeron las compensaciones entre las empresas prestatarias.
Según los datos difundidos por el medio porteño, entre enero y el 19 de octubre se acumularon $679.000 millones para el transporte nacional; mientras que las cámaras empresarias reclamaban otros $150.000 millones anuales para cubrir sus costos operativos.
Para Breard, la discusión no debe limitarse a las competencias de cada jurisdicción. Los pasajeros del interior también son trabajadores, estudiantes y jubilados que necesitan el transporte público para acceder a sus actividades cotidianas. Por eso, consideró que el Estado nacional debe garantizar condiciones de acceso similares, independientemente del lugar de residencia.
En ese punto destacó que "los trabajadores, empresarios PYME, productores del interior subsidian el transporte a quienes viven en el Gran Buenos Aires, y además padecen otras asímetrias como las tarifas de electricidad, cuatro veces más caras, y otras iniquidades y son los que subsidian esas desigualdades".
También, resaltó que esa discriminación con los subsidios de diferente naturaleza no es nueva, "con los gobiernos anteriores también la padecimos", destacó.
El legislador planteó que el Congreso debe avanzar en una ley federal de financiamiento del transporte, con criterios objetivos de distribución que contemplen la cantidad de pasajeros, las distancias, los costos operativos, la vulnerabilidad social y la capacidad fiscal de cada provincia. También propuso fortalecer los controles sobre las empresas, con información sobre frecuencias, kilómetros recorridos, pasajeros transportados y condiciones de seguridad.
El ajuste nacional y los recursos de Corrientes
La discusión sobre los subsidios se inscribe, según Breard, en un problema más amplio relacionado con el impacto del ajuste nacional sobre las economías provinciales. Durante el diálogo con época, estimó que la reducción de recursos habría representado unos 11.700 millones de dólares en el conjunto del país, de los cuales aproximadamente 500 millones corresponderían a Corrientes.
"Son 500 millones de dólares. Es mucha plata", remarcó.
Para dimensionar el impacto, enumeró obras que considera necesarias para mejorar la infraestructura vial, energética y productiva de la provincia. Mencionó la Ruta Provincial 27, en el tramo entre Saladas y Goya; la ruta 68; las líneas de alta tensión y los proyectos portuarios de Lavalle y Sombrero.
A su entender, la reducción de las transferencias nacionales condiciona las posibilidades de crecimiento de Corrientes, que necesita mejorar su conectividad para impulsar la producción y atraer inversiones.
En ese contexto, defendió la política de desendeudamiento provincial y la estrategia financiera de la administración del gobernador Juan Pablo Valdés. Al describir el escenario que encontró la nueva gestión, utilizó una comparación: "A este gobernador nuevo le tocó subir en una 4×4 y tuvo que poner la 4×4 y no salir de la huella, porque si no terminábamos en la banquina".
Con esa expresión, explicó la necesidad de mantener el equilibrio de las cuentas públicas y evitar compromisos financieros que puedan comprometer la estabilidad provincial, sin abandonar los objetivos de desarrollo.
También, destacó las características que, según su evaluación, distinguen al oficialismo correntino: "Nosotros tenemos cuatro diferenciales: liderazgo, equipo, renovación muy importante y un grupo de experiencia muy importante".
Las obras y las dudas sobre el presupuesto nacional
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el financiamiento de la infraestructura. Breard manifestó reparos sobre las previsiones del presupuesto nacional y la diferencia entre los montos anunciados y los recursos efectivamente disponibles.
Como ejemplo, mencionó la autovía de Corrientes. Según detalló, el proyecto contemplaría una partida de 9.000 millones de pesos, pero solamente 2.000 millones tendrían financiamiento efectivo. Los 7.000 millones restantes dependerían de un crédito que, de acuerdo con sus declaraciones, estaría caído.
"Tenemos algunos inconvenientes en el Presupuesto Nacional", señaló.
Además, cuestionó el manejo de los fondos que tienen destinos específicos, como los vinculados con los combustibles y la infraestructura vial. Consideró que su utilización para otros fines puede debilitar las garantías de que esos recursos se traduzcan en obras concretas.
En cuanto a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), mencionó que Corrientes recibió unos 19.000 millones de pesos y contrastó ese monto con un presupuesto provincial que estimó en alrededor de 3.000 millones de dólares. Su planteo fue que las transferencias deben analizarse en relación con las necesidades financieras de la provincia y las inversiones que requiere para sostener sus servicios y mejorar su infraestructura.
Por último, Breard reconoció que la relación entre la Nación y las provincias exige diálogo y negociaciones permanentes, aunque advirtió que los compromisos deben traducirse en resultados concretos. "La relación Nación-provincia requiere un esfuerzo que hay que hacer", afirmó.
En ese sentido, sostuvo que Corrientes debe mantener las gestiones ante el Gobierno nacional para conseguir financiamiento y defender sus proyectos estratégicos. El senador vinculó ese reclamo con la necesidad de revisar los criterios de distribución de los recursos y avanzar hacia un esquema federal que contemple las diferencias entre las economías regionales.