
La Policía investiga los asesinatos en una casa de Quitilipi. La pareja de la víctima quedó detenida como sospechoso de los crímenes.
La Policía investiga los asesinatos en una casa de Quitilipi. La pareja de la víctima quedó detenida como sospechoso de los crímenes.
Este domingo a la mañana, las autoridades hallaron los cuerpos de una mujer de 22 años y cuatro niños (de entre seis meses y cinco años) luego de un grave incendio en una casa del barrio Matadero, en la localidad de Quitilipi. El hecho comenzó a investigarse rápidamente como un homicidio, debido a que los primeros exámenes médicos confirmaron que tres de los menores presentaban heridas cortantes en el cuello. Por el caso, ordenaron la inmediata detención de un joven de 25 años, pareja de la joven fallecida.
El terrible episodio ocurrió alrededor de las 6 de la mañana en una vivienda precaria ubicada en la calle Islas Malvinas al 1200. Al llegar para apagar el fuego, los efectivos policiales encontraron los cuerpos sin vida de Rocío Aranda (22), de su hijo Franco (4) y de sus sobrinos Adriana (5) y Bruno Barrios (4). Además, rescataron a un bebé de seis meses, llamado Bernardo Ávalos, quien fue llevado de urgencia en ambulancia pero llegó al hospital local sin signos vitales.
Los forenses determinaron el horror escondido detrás del fuego: además de las quemaduras, tres de los nenes sufrieron cortes en el cuello. La mujer, en tanto, tenía un raspón en la espalda, mientras que el bebé presentaba marcas en el cuello y la espalda.
En la vereda de la casa, los policías encontraron desmayado al único acusado. Al revisarlo, los especialistas señalaron que atravesaba un cuadro de psicosis aguda, y presentaba golpes, marcas de una soga en el cuello y signos de intoxicación con drogas.
Para avanzar con la investigación por supuesto homicidio, el fiscal de Sáenz Peña,Gustavo Valero, ordenó el arresto formal del agresor, quien será trasladado a la comisaría de Machagai. En la escena del crimen, el Gabinete Científico secuestró evidencias claves:un cuchillo de 27 centímetros con sangre, pedazos de soga, un encendedor, celulares y un trozo de sábana ensangrentada. Los cinco cuerpos fueron llevados a la morgue judicial para sus respectivas autopsias.