
Este martes se celebran los comicios de medio término norteamericanos. Una posible derrota republicana genera incertidumbre sobre el futuro del gobierno nacional.
Este martes se celebran los comicios de medio término norteamericanos. Una posible derrota republicana genera incertidumbre sobre el futuro del gobierno nacional.
Este martes 3 de noviembre, los ciudadanos de Estados Unidos acudirán a las urnas para votar en las elecciones de medio término, donde se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Estos comicios funcionarán como un plebiscito clave para el presidente Donald Trump, quien podría perder el control de ambas cámaras debido a una marcada caída en su popularidad. Además, el resultado de la votación generará un fuerte impacto político en la Argentina, producto del estrecho alineamiento internacional del mandatario Javier Milei con la actual administración republicana.
De cara a esta jornada histórica, las encuestas advierten sobre un panorama muy complejo para el oficialismo. Según las proyecciones de la Universidad de Harvard, el partido demócrata tiene un 94% de posibilidades de ganar la Cámara de Representantes y un 75% de arrebatarle la mayoría en el Senado. De confirmarse estos números, el poder de Trump quedaría fuertemente debilitado para los últimos dos años de su mandato.
El principal motivo del descontento social radica en el impacto económico. La guerra en Medio Oriente provocó una disparada a nivel mundial en el precio del combustible, lo que se tradujo en una inflación del 3,67% entre abril y septiembre, golpeando duramente los bolsillos de los hogares estadounidenses.
Con un padrón de 250 millones de ciudadanos habilitados, la participación ya marcó un verdadero récord:48 millones de personas votaron de manera anticipada. Como dato inédito, este número incluye el sufragio por correo del papa León XIV, siendo la primera vez en la historia que un Sumo Pontífice vota en las elecciones de su país de origen.
En el plano local, una potencial derrota de Trump abre interrogantes sobre el futuro de Javier Milei, quien mantiene una relación incondicional con la Casa Blanca y viene de sufrir un revés regional tras la reciente victoria de Lula Da Silva en Brasil.
Sobre este escenario, el ex embajador argentino en Washington,Eduardo Amadeo, analizó la situación con cautela:"Es obvio que una eventual derrota republicana va a exigir esfuerzos adicionales para la diplomacia argentina con Estados Unidos, pero de ninguna manera puede pensarse que este país va a dejar que la Argentina pierda los avances que ha logrado".
Por el contrario, el ex canciller Jorge Taiana fue muy crítico con la actual postura diplomática:"El alineamiento automático de Milei con Trump y Netanyahu subordina nuestra política exterior a los intereses y al destino político de gobiernos extranjeros". En la misma línea, el ex embajador José Octavio Bordón sumó su advertencia:"Nunca, desde el retorno a la democracia en 1983, la política exterior argentina estuvo tan automáticamente subordinada a la de otro gobierno".
Finalmente, buscando llevar tranquilidad al sector empresarial, el CEO de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham),Alejandro Díaz, concluyó:"En un mundo que reorganiza sus cadenas de valor, la Argentina tiene recursos que interesan a Estados Unidos más allá de quién gobierne. Por eso, desde AmCham, insistimos en que el vínculo no puede depender de la coyuntura, cualquiera sea el resultado electoral".