
La crecida del río Paraná continúa generando complicaciones en las zonas costeras del municipio de San Isidro. El sector costero del paraje conocido como San Antonio (también denominado San Antonio Pueblo Nuevo), donde habitan cerca de 80 familias, atraviesa una situación crítica debido alanegamiento de los caminos internos y el aislamiento total con el resto del Municipio.
Actualmente, la población del barrio se encuentra dividida e incomunicada en tres y cuatro tramos dentro de la misma comunidad. Para poder trasladarse hacia el exterior del paraje, las familias deben recorrer al menos cuatro kilómetros en lancha por zona de río, lo que complica severamente la movilidad y el abastecimiento cotidiano.
Ante este panorama, la Municipalidad desplegó un operativo especial de contención que lleva varios días de trabajo territorial. En forma conjunta con la Prefectura Naval Argentina y la Comisaría de Goya —tras las coordinaciones realizadas con el comisario Matías Castillo y el jefe de Prefectura—, se concretará un recorrido integral en embarcaciones para evaluar el estado general del lugar, fiscalizar las condiciones de los pobladores e intervenir de manera directa en el territorio.
"Hay lugares que tenemos armado para los vecinos que hoy están evacuandos", comentó a Radio dos la intendenta Vilma Ojeda.
Durante el operativo se hará entrega de asistencia médica y módulos alimentarios a las familias aisladas. Además, la Comuna pondrá a disposición permanente una embarcación destinada a cubrir cualquier urgencia o emergencia médica, articulando la logística con una guardia municipal preparada para realizar traslados sanitarios inmediatos.
Hasta el momento se registra la evacuación de cinco familias (dos asistidas en la jornada de hoy y tres en los días previos). Si bien el paraje no presenta un número masivo de evacuados, la complejidad radica en la profundidad de las aguas y la distancia geográfica del sector de islas, factores que agravan el aislamiento.
Por otra parte, se prevé una comunicación formal con la supervisión escolar para evaluar la suspensión de las clases presenciales en el paraje, ya que la fragmentación del barrio impide el desplazamiento seguro de los alumnos hacia el establecimiento educativo y el traslado diario en lancha representa un riesgo alto en el contexto actual del río.