
El defensor cometió un grave error que le costó la expulsión pero en la previa a esa acción hubo una serie de equivocaciones que se originó en una pérdida propia en campo de Boca.
El enésimo error grave de Lucas Martínez Quarta desde su retorno a River modificó el rumbo del superclásico. El defensor, como último hombre, impidió la corrida de Miguel Merentiel hacia el arco defendido por Santiago Beltrán y se ganó, vía llamado del VAR, la tarjeta roja del árbitro Nicolás Ramírez. Así, a los diez minutos de juego, se rompió el partido. Falla garrafal del marcador central, quien se posicionó mal atrás del delantero xeneize. Pero hay otra cuestión a analizar más allá de este factor individual: cómo llegó Boca a meter ese pase profundo para su 9.
Todo se originó con una pelota que recuperó Andrada en campo rival, por la zona del centro del campo. El balón se le fue largo, hacia su izquierda, y el volante la perdió al trabar con Lozano, quien la recuperó y avanzó solo por el centro.
Los errores de River en la jugada de la expulsión de Martínez Quarta.
Primer error de River en la acción: mal posicionado, no había nadie cerca del lateral de Boca como para activar la presión post pérdida. Cinco hombres del equipo de Ponzio quedaron inmediatamente anulados para la recuperación inmediata.
Con tiempo y espacio, Lozano condujo unos metros y cuando detectó el acercamiento de Lucas Silva, tocó rápido hacia su derecha para Ascacibar. Ahí fue cuando Otamendi decidió salir del fondo (junto con Martínez Quarta custodiaban a Merentiel) para presionar al ex Estudiantes.
Segundo error: Ota salió tarde tanto para intentar cortar ese pase de Lozano como para bloquearle la línea de pase a Ascacibar, quien la tiró hacia adelante de primera para el pique en diagonal de Merentiel justamente a la espalda de Otamendi.
Y el tercer error, el más evidente y decisivo: lo que hizo Martínez Quarta. En el inicio de la jugada estaba a unos metros de distancia de Merentiel, más cercano a su arquero. Pero cuando Ascacibar metió el pase hacia adelante, quedó emparejado con el 9 de Boca debido a su tardía reacción y eso lo llevó a abrazarlo para derribarlo y así detener su corrida.
En un primer momento, Ramírez no cobró nada y dejó seguir pese al reclamo de Boca. Pero acto seguido, el árbitro fue llamado por el VAR para que revisara la jugada. Tras la revisión en campo, el juez cobró infracción a favor de Boca y roja para Martínez Quarta.
Mirá el video de la jugada:
Con un hombre menos, el DT de River tuvo que desarmar el plan y el dibujo inicial. En cuanto a nombres, metió a Rivero, un central, y sacó a Beltrán, un delantero. Desde lo estratégico, resignó presionar en campo rival, como había intentado en el inicio del partido, y se posicionó en campo propio. Y el dibujo pasó de un 4-3-1-2 a un 4-4-1. La idea era aguantar, cerrarse atrás y buscar jugar de contra. Algo para lo que no estaba diseñado el equipo.
En el entretiempo, Ponzio sacó al pibe Silva, de muy floja actuación (tres pérdidas que terminaron en chances de gol para Boca), y metió a Pereyra, a quien ubicó recostado sobre la banda derecha, delante de Montiel. Así, quedó un doble 5 improvisado con Andrada y Almada, lo que confirma los problemas que tiene River en la zona de la mitad de la cancha. De hecho, en la Bombonera, el volante central más natural del Millonario fue el propio Ponzio...
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