
Alfredo Correa, con más de 30 años de trabajo comunitario en barrios vulnerables, fue seleccionado por Cáritas Nacional entre doce representantes del país para participar de la misa central en Luján..
Alfredo Correa, con más de 30 años de trabajo comunitario en barrios vulnerables, fue seleccionado por Cáritas Nacional entre doce representantes del país para participar de la misa central en Luján..
Alfredo Correa, un correntino de 52 años con una extensa trayectoria en el trabajo pastoral y comunitario, fue seleccionado por Cáritas Nacional para integrar el reducido grupo de doce representantes de todo el país que participarán de la misa central en Luján y entregarán una ofrenda al papa León XIV durante su próxima visita a la Argentina.
La designación, que incluyó a dos referentes por cada región del país —representando al NEA junto a una integrante de la diócesis de Reconquista—, reconoce décadas de labor solidaria que comenzaron a sus 18 años como catequista voluntario en la capilla San José del barrio Quinta Ferré y se consolidaron en distintas áreas sociales de Cáritas Arquidiocesana.
Correa, en diálogo con Radio Sudamericana, recordó el momento en que recibió la sorpresiva noticia en la sede capitalina de calle Yrigoyen: "Yo pensaba que me convocaban a ayudar en la misa y en la organización, porque sabía de antemano que Cáritas, como cumple 70 años este año, se ocupaba de la misa ahí en Luján". Sin embargo, desde la coordinación nacional le confirmaron su elección: "Me dice: "Hemos seleccionado 12 personas y dos por cada región. Y en eso, esas dos personas, una sos vos, porque hemos visto un poco los años que acompañás a Cáritas Corrientes, las actividades y todo"".
Una ofrenda que abraza a los vulnerables
Aunque aguarda las definiciones del protocolo del Vaticano sobre los detalles de la ceremonia, Correa tiene claro el sentido profundo de su participación. Lejos de limitarse a un elemento material, la ofrenda corporizará el esfuerzo colectivo de quienes sostienen la asistencia en capillas, oratorios y comedores del interior provincial.
"Le voy a entregar nuestra vida y nuestro servicio de todos los que somos parte de esta gran familia de Cáritas, tanto acá de la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, como de todas las parroquias", afirmó, sin dejar de mencionar a las familias afectadas por las recurrentes inundaciones en la región y a los servidores invisibles que "están presentes en la necesidad del prójimo que más necesita".
Asimismo, al ser consultado sobre las intenciones que depositará en las manos del Pontífice, priorizó a los sectores más frágiles: "Sobre todo muchos niños de acá, de mi comunidad, abuelos y enfermos". Y remarcó con convicción: "El Papa sabe qué necesitamos los argentinos y los más vulnerables; él sabe todo".
Toda una vida dedicada al prójimo
El compromiso social de Correa hunde sus raíces en su propia infancia, marcada por la asistencia que su familia recibía de Cáritas durante las crecidas del río en su barrio. Ese acompañamiento inicial se transformó con los años en una motorización constante de ayuda mutua. Tras su paso por la parroquia Nuestra Señora de Pompeya —donde impulsó panaderías comunitarias y talleres de costura—, en 2002 se sumó al área social y de emergencias durante las crisis hídricas, recorriendo centros de evacuados con mochilas cargadas de libros y juegos para los más chicos.
Posteriormente, desde el año 2007, profundizó su labor en el área educativa coordinando el Plan Emaús, una iniciativa orientada a sostener las trayectorias escolares mediante becas y apoyo integral, logrando que hijos de familias vulnerables rompan el ciclo de pobreza y accedan a estudios terciarios y profesionales. Actualmente, Correa continúa vinculado al tejido comunitario en la capilla San José, donde el comedor asiste a unas 80 familias (más de 200 personas) mediante un esfuerzo sostenido a pulmón junto a los vecinos.
De cara al encuentro con el Santo Padre, el referente correntino sintetizó el espíritu que guía su labor diaria y el mensaje que espera dejar en el evento: "Creo que su visita trae mucha esperanza, mucha fraternidad y mucha paz. Y la gracia para que entre todos podamos pensar y con el otro también poder trabajar alternativas de transformación social". Y concluyó rescatando una premisa fundamental: "Nadie se salva solo. Entre todos podemos salir".
La ofrenda llevará las intenciones de los comedores, capillas y familias vulnerables del barrio Quinta Ferré y del interior provincial.
Tapa del Lunes 2 de Octubre de 2026