
La colocación de trabajos y ofrendas en camposantos públicos viene disminuyendo desde hace seis años. En el cementerio San Juan Bautista persisten algunas velas negras, monedas, fotografías con agujas e imágenes de San La Muerte.
La colocación de trabajos y ofrendas en camposantos públicos viene disminuyendo desde hace seis años. En el cementerio San Juan Bautista persisten algunas velas negras, monedas, fotografías con agujas e imágenes de San La Muerte.
Los trabajos de brujería y satanismo decayeron drásticamente en relación a temporadas anteriores. Así lo manifestaron desde los dos cementerios públicos de la ciudad de Corrientes.
Encargados de los camposantos coincidieron en que las apariciones de ofrendas relacionadas a pedidos maléficos no son preponderantes en fechas especiales como Halloween, Día de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos. De todas formas, remarcan que aún siguen apareciendo de formas bastante cruentas.
Uno de los trabajadores del sector de limpieza del cementerio San Juan Bautista sostuvo que el retiro de este tipo de trabajos disminuyó en contraste con temporadas pasadas, sobre todo antes de 2020. Ramón Ayala se dedica hace 29 años a trabajar en el lugar y sostiene que son menos frecuentes: "En estas fechas especiales solo limpiamos tres", comentó a diario época.
El trabajador precisó que los elementos comunes en este tipo de ofrendas son velas negras, monedas e imágenes de San La Muerte, tanto estampitas como imágenes talladas. "También se puede encontrar fotografías de personas y familias con agujas por todos lados", describió.
En otras ocasiones pueden hallarse cigarros y botellas de whisky. "Generalmente se limpia y se trata de no tocar sin protección en las manos. Queda a criterio de cada trabajador si lo arroja a la basura o lo quema", dijo Ayala.
Otra fuente del cementerio, ubicado en el barrio Galván, sostuvo que en las inmediaciones al predio también suelen encontrarse con ofrendas, principalmente monedas. "No sabemos quiénes son o si pertenecen a una religión particular, ya que el terreno es muy grande", indicó. A la vez que aclaró que el área donde se ubica la Cruz Mayor suele ser sitio preferido para dejar estas presentaciones.
Por su parte, en el cementerio San Isidro, aseguraron que no registran trabajos de brujería hace varios años. "Tenemos cámaras de seguridad y recorridas permanentes. Aquí no existe nada de eso", dijo con tono propagandístico de su trabajo Valentín Toledo, encargado del camposanto de Laguna Brava. Al mismo tiempo, descartó ofrendas en las inmediaciones.
Los cuidadores concuerdan que la baja en los trabajos de brujería coinciden con la menor cantidad de personas que se acercan a los cementerios. A fines de 1990 y principios del 2000, aún se podía ver gente pasando todo el día junto a nichos y panteones.