
Los dueños de una panadería de Formosa regalarán un viaje a Florianópolis, Brasil, a sus 17 empleados, a principios de enero, como reconocimiento al compromiso y al trabajo que realizan en el comercio. La iniciativa fue impulsada por Rolando y su pareja, propietarios del negocio, quienes decidieron hacerse cargo de los gastos de traslado y alojamiento de cada trabajador.
Lunes 02 de Noviembre de 2026 - Actualizada a las: 19:25hs. del 02-11-2026
Los propietarios de la panadería Hetereí de Formosa Capital, regalarán un viaje a Brasil a sus 17 empleados durante la primera quincena de enero de 2027.
La iniciativa fue impulsada por Rolando Molina y su pareja, quienes decidieron reconocer el compromiso del equipo con unas vacaciones en las que cubrirán los pasajes y el alojamiento de cada trabajador. El destino será Brasil y los empleados podrán viajar acompañados por sus parejas e hijos, aunque los gastos de sus familiares correrán por cuenta de cada uno.
En diálogo con Radio Sudamericana, Molina aclaró que no se trata de un desafío impuesto a los trabajadores, ni de una meta que deban cumplir para acceder al beneficio. Explicó que la propuesta fue organizada hace cuatro o cinco meses, cuando el equipo todavía era más reducido, y que siempre estuvo planteada como un regalo de los propietarios.
"Veníamos pensando cómo podíamos premiar el compromiso que tienen los chicos con el negocio. Nosotros crecemos gracias a ellos y a su labor, entonces queríamos reconocerlos con algo más que simplemente un gracias", expresó.
Con el crecimiento del emprendimiento y la apertura de nuevos locales, se incorporaron más trabajadores. Esto incrementó el costo total del viaje y llevó a Molina a buscar una manera de afrontar los gastos adicionales.
Para colaborar con ese objetivo, el comerciante comenzó a preparar empanadas y pizzas por fuera del horario habitual de atención. La venta de estos productos le permite reunir dinero para cubrir parte de la inversión.
"El desafío es, en realidad, únicamente mío. Cuando cierro la panadería me voy a mi casa, hago los rellenos y a la mañana, cuando vengo, me pongo a armar las empanadas, las pizzas y demás. Los chicos no tienen nada que ver", aclaró.
La meta es llegar a las 700 docenas vendidas hasta mediados de diciembre. Actualmente, comercializan entre 10 y 12 docenas por día, mientras que los sábados suelen registrar una demanda mayor. Molina explicó que alcanzar ese volumen permitiría cubrir el costo correspondiente a los empleados que se incorporaron después de la organización inicial del viaje.
Según contó, el equipo está integrado mayoritariamente por jóvenes: el empleado de mayor edad tiene 28 años y el más joven, que trabaja como panadero, tiene 19. Ninguno tenía conocimientos previos del oficio y fueron capacitados por los propios dueños.
"Nunca les tuvimos que pedir: ´Chicos, hagan de más o si se pueden quedar más tiempo´. Por ahí ven que es un día muy bueno, que está fresco y que es cuando más se vende en la panadería. Ellos directamente deciden: voy a cocinar más facturas, te voy a hacer más pan, y ya se van organizando", relató.
Molina también explicó que la decisión de viajar durante enero responde a cuestiones operativas. La primera quincena coincide con una temporada de menor actividad comercial, por lo que aprovecharán ese período para cerrar los cuatro establecimientos y salir de vacaciones.
El emprendimiento cuenta con tres panaderías tradicionales y una cuarta especializada en productos libres de gluten, que, según indicó Molina, fue la primera de esas características en Formosa.
El propietario también contó que comienza su jornada a las 5 de la mañana y que, después de una pausa al mediodía, regresa por la tarde para continuar trabajando hasta las 23 o 23.30.
La iniciativa también despertó el interés de los clientes habituales, que comenzaron a consultar si los propietarios organizarán algún beneficio similar para ellos. "Ahora nos están pidiendo si armamos algún paquetito para los clientes fieles. Bueno, en algún momento lo vamos a hacer también", adelantó.