
El subsecretario de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Corrientes, Juan Acinas, explicó los objetivos de las capacitaciones destinadas a los auxiliares escolares.
El subsecretario de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Corrientes, Juan Acinas, explicó los objetivos de las capacitaciones destinadas a los auxiliares escolares.
La Municipalidad de Corrientes lleva adelante jornadas de capacitación destinadas a fortalecer el trabajo de los auxiliares escolares que cumplen funciones en establecimientos educativos de nivel inicial y primario. La iniciativa apunta a mejorar la organización del tránsito en los horarios de ingreso y salida de los alumnos; además de brindar herramientas para prevenir situaciones de riesgo y mejorar la convivencia entre conductores, peatones y las comunidades educativas.
En declaraciones a época, el subsecretario de Tránsito y Seguridad Vial, Juan Acinas, precisó que alrededor de 300 personas integran este equipo municipal, que tiene a su cargo colaborar con la organización vehicular y peatonal en las inmediaciones de las escuelas. Se trata de un dispositivo que busca ordenar la circulación en sectores donde se producen concentraciones importantes de vehículos, motocicletas, bicicletas y peatones en períodos muy cortos.
El funcionario explicó que la capacitación constante resulta fundamental para mejorar el desempeño de los auxiliares y garantizar que puedan responder adecuadamente ante las distintas situaciones que se presentan en la vía pública. En ese sentido, indicó que las jornadas no se limitan a cuestiones técnicas relacionadas con el tránsito, sino que también contemplan aspectos comunicacionales y de trato con los vecinos.
"La capacitación constante es fundamental", sostuvo Acinas, al explicar que el personal necesita contar con herramientas para desarrollar su tarea de manera segura y establecer un vínculo adecuado con las familias, los estudiantes y las autoridades de cada institución educativa.
Uno de los principales ejes de los encuentros es el comportamiento de los auxiliares frente a los ciudadanos. El subsecretario señaló que se trabaja especialmente sobre las actitudes, la empatía y las formas de intervenir ante situaciones conflictivas, teniendo en cuenta que muchas veces deben ordenar la circulación en momentos de apuro o cuando se producen discusiones entre conductores.
"Estamos haciendo mucho hincapié en cómo relacionarse con el ciudadano", afirmó. También, remarcó que el objetivo es evitar enfrentamientos y facilitar la circulación sin perder de vista la seguridad de los chicos, que constituyen el sector más vulnerable durante los movimientos de ingreso y salida de los establecimientos.
Acinas detalló que los auxiliares son empleados municipales que pertenecen a otras áreas y que cumplen esta función en sus horarios complementarios. Por ese motivo, reciben formación específica antes de desempeñarse en la calle. La preparación contempla tanto las pautas de seguridad vial como los criterios de intervención para ordenar el tránsito y acompañar el desplazamiento de los estudiantes.
En cuanto a las medidas implementadas en los alrededores de las escuelas, el funcionario explicó que los corredores escolares comprenden un conjunto de intervenciones que exceden la presencia de los auxiliares. El sistema incluye señalización, organización de los espacios de circulación y restricciones de estacionamiento para facilitar el ascenso y descenso de los alumnos.
La intención es reducir las maniobras peligrosas, evitar que los vehículos se detengan en lugares inadecuados y permitir que los estudiantes puedan ingresar o retirarse de las instituciones con mayor seguridad. Estas medidas adquieren especial importancia en las escuelas ubicadas sobre avenidas o calles de circulación intensa, donde coinciden el tránsito particular y el transporte público.
El subsecretario también se refirió a las intervenciones realizadas en sectores de la avenida Costanera y la avenida Italia, donde se instalaron canteros para encauzar el movimiento peatonal y reducir los cruces por sectores considerados peligrosos.
Según explicó, en ese punto de la ciudad confluyen distintos factores que complejizan la circulación. Además del movimiento habitual de vehículos particulares y colectivos, existe tránsito vinculado con la actividad portuaria y una importante presencia de establecimientos educativos.
Como ejemplo de la intensidad del movimiento, Acinas mencionó que durante el horario de ingreso o salida de uno de los colegios de esa zona pueden movilizarse alrededor de 500 vehículos en apenas una hora. Ese volumen de circulación exige una planificación específica para evitar cruces riesgosos, ordenar las detenciones y reducir las posibilidades de accidentes.
En ese contexto, los canteros funcionan como elementos de canalización del tránsito peatonal, al orientar los desplazamientos hacia sectores habilitados y desalentar los cruces imprevistos. La intervención forma parte de una estrategia que combina infraestructura, señalización y presencia de personal municipal para mejorar las condiciones de seguridad.
Por otra parte, consultado sobre la evolución de las infracciones de tránsito en la ciudad, Acinas aclaró que no contaba con estadísticas que permitieran confirmar una disminución de las multas. Sin embargo, destacó algunos cambios positivos que observan los equipos municipales en el comportamiento de los conductores.
Entre los aspectos que consideró favorables mencionó el mayor uso del casco entre los motociclistas, una conducta que resulta central para reducir las consecuencias de los siniestros viales. También señaló que se trabaja sobre el estado y la visibilidad de las patentes de los vehículos, otro de los elementos necesarios para facilitar los controles y la identificación.
El funcionario consideró que los operativos de fiscalización deben complementarse con acciones de concientización y formación para lograr cambios sostenidos. En esa línea, sostuvo que las intervenciones municipales no apuntan únicamente a sancionar las conductas indebidas, sino también a generar hábitos que permitan mejorar la circulación y prevenir situaciones de riesgo.
La capacitación de los auxiliares escolares se suma así a las distintas acciones de ordenamiento vial que desarrolla el Municipio. Con un equipo cercano a las 300 personas, la estrategia busca reforzar la presencia en los establecimientos educativos, mejorar la relación con los vecinos y garantizar condiciones más seguras para los estudiantes.
El desafío, según planteó Acinas, es sostener el trabajo preventivo y la formación del personal para que las medidas de control, señalización y organización del tránsito se traduzcan en una mejor convivencia en las calles de Corrientes.