
Las nuevas disposiciones fueron presentadas por Luis Caputo durante un encuentro de la Unión Industrial Argentina. El paquete apunta a mejorar la liquidez de las empresas y facilitar el acceso al financiamiento.
Las nuevas disposiciones fueron presentadas por Luis Caputo durante un encuentro de la Unión Industrial Argentina. El paquete apunta a mejorar la liquidez de las empresas y facilitar el acceso al financiamiento.
El Gobierno nacional anunció este martes cuatro medidas destinadas a pymes y empresas para reducir la presión financiera, durante el discurso del ministro de Economía, Luis Caputo, en el evento anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), realizado en el Golden Center de Buenos Aires. Las iniciativas incluyen cambios en los embargos de ARCA, facilidades para regularizar deudas, utilización de saldos fiscales y nuevas líneas de crédito para el sector automotriz.
La primera medida establece la suspensión de los embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para las pymes hasta mayo de 2027. El objetivo es otorgarles mayor margen para ordenar sus cuentas y afrontar sus compromisos financieros.
Además, el Gobierno ampliará el plan de pagos de ARCA a 18 cuotas e incorporará deudas vencidas hasta el 31 de octubre de 2026. Hasta ahora, el esquema contemplaba obligaciones con vencimiento hasta el 30 de junio.
Otra de las medidas permitirá a las pymes utilizar el 100% de los saldos a favor correspondientes al IVA de exportación o reintegros para cancelar deudas aduaneras. Para las grandes empresas, el mecanismo se aplicará inicialmente sobre una parte de esos créditos y el porcentaje aumentará de manera gradual.
En paralelo, el Gobierno prevé avanzar hacia una especie de cuenta corriente única aduanera entre las empresas y ARCA, con el objetivo de facilitar la compensación entre los montos que el organismo adeuda y las obligaciones que deben afrontar las compañías.
La cuarta medida está vinculada con el financiamiento para la industria automotriz. El Banco Nación lanzará líneas de crédito a plazos de tres, cuatro y cinco años, con una tasa fija que, según las precisiones difundidas durante el anuncio, se ubicará en torno al 20% y 25%.
Caputo también planteó que una de las dificultades para ampliar el crédito no está solamente relacionada con la disponibilidad de pesos, sino con la incertidumbre y el descalce entre los plazos de los depósitos y los préstamos. En ese sentido, el Gobierno busca generar condiciones que permitan extender el financiamiento destinado al sector productivo.
Por último, el ministro destacó una herramienta para las pymes que consiste en descontar facturas de grandes empresas una vez que hayan sido conformadas. La alternativa permitiría a los proveedores obtener financiamiento a tasas potencialmente inferiores a las de los préstamos bancarios tradicionales.