
El test será de venta libre en farmacias o por Internet. Utiliza una muestra de fluido oral y permite obtener resultados seguros en 20 minutos. Esta prueba busca acercar más gente al testeo y reducir las barreras para lograr un diagnóstico que todavía genera estigma.
El test será de venta libre en farmacias o por Internet. Utiliza una muestra de fluido oral y permite obtener resultados seguros en 20 minutos. Esta prueba busca acercar más gente al testeo y reducir las barreras para lograr un diagnóstico que todavía genera estigma.
Desde el lunes 9 de noviembre cualquier persona que viva en la Argentina y quiera hacerse un test para saber si tiene VIH en la intimidad de su casa, en forma privada, accesible y -además- sin tener que pincharse para sacarse una gota de sangre tendrá esa posibilidad. Es que un laboratorio argentino lanzó este lunes 2 la primera "auto-prueba" que utiliza una gota de saliva para determinar la presencia de VIH.
El test, que es de venta libre y se podrá comprar en cualquier farmacia del país, toma apenas 20 minutos y el desarrollador original de la tecnología es la empresa estadounidense OraSure. Sus creadores detallan que el test "es seguro, rápido, privado, no invasivo y -sobre todo- sencillo de realizar". Aunque, claro -como otros tests- tiene algunas limitaciones y puede no detectar infecciones de VIH ocurridas en las semanas previas por el llamado "período de ventana" durante el cual el sistema inmune del cuerpo todavía no reacciona contra la infección viral.
"A pesar de que contamos con muchos medicamentos de altísima eficacia para contener y tratar el VIH y volverlo una enfermedad crónica, todavía es una patología que afecta a unos 140 mil argentinos. Pero lo peor es que muchos llegan ‘tarde’ a comenzar su tratamiento por falta de diagnóstico", comentó la médica infectóloga Florencia Cahn. Y esta integrante del staff de investigaciones de la Fundación Huésped detalló también: "el 13% de las personas portadoras en Argentina no sabe aún que es portador del virus".
De acuerdo a los datos que compartió otra ONG especializada en infecciones de transmisión sexual, la AIDS Healthcare Foundation, "nuestro país enfrenta un desafío que no se puede seguir postergando: transformar los avances científicos en resultados concretos para toda la población". Es que en la Argentina, se notifican aproximadamente 6.900 nuevos diagnósticos de VIH por año. De ellos, el 49% son considerados "tardíos", y el 30 % de los diagnósticos se produce en etapas avanzadas de la infección, cuando el sistema inmunológico ya presenta un deterioro importante. Estas estadísticas evidencian que todavía existen dificultades para garantizar un diagnóstico oportuno. Y de allí que se espera que esta nueva herramienta de venta libre puede contribuir a mejorar los números asociados a esta patología.
Diagnosticar el VIH a tiempo
Empezar tarde a tratarse genera un doble problema: para la persona que demora el inicio de un tratamiento que puede salvar la vida y, además, facilita también el sostenimiento de la epidemia ya que una persona no tratada puede seguir contagiando; mientras que -si recibe el tratamiento adecuado- no solo tendrá a raya el VIH sino que también dejará de contagiar a otros, aun si mantiene relaciones sexuales sin protección.
"Justamente, para tratar de llegar con más opciones de prevención a la gente y poder seguir ‘bajando’ los números de la epidemia es que el Laboratorio Richmond presenta su "OraQuick", detalló Maximiliano Bergman, director médico de la compañía. Bergman agregó que "se sabe que hay varios grupos demográficos que todavía tienen muchas reticencias para acudir a una institución de salud y solicitar que le hagan este test. O que muchos médicos no lo sugieren a sus pacientes". Esto es, en parte, porque el VIH es aun es una enfermedad asociada al estigma y la discriminación. "Por eso pensamos que esta opción de autotest, que puede comprarse en las góndolas de la farmacia o pedirse en forma anónima por Internet y ser realizado analizando la saliva, sin pinchazos y en la intimidad nos ayudará a llegar al objetivo que se fijó la Organización Mundial de la Salud para el años 2030: que el 95% de las personas con VIH estén bien diagnosticadas y reciban su tratamiento en tiempo y forma".
Esto forma parte de la meta general conocida como "95-95-95": que el 95% conozca su diagnóstico; que el 95% de quienes están diagnosticados reciba tratamiento; y que el 95% de quienes se tratan alcance la supresión viral.
El test, que tendrá un precio en las farmacias de $27500, tiene una tecnología que fue probada en todo el mundo y que mostró que la Sensibilidad, la Especifidad y la Usabilidad, superan el 99,4%, el 99% y el 97% respectivamente. Esto se traduce en que tiene escasísimos falsos negativos y falsos positivos y que usarlo es muy simple.
Aunque el ensayo superó pruebas hechas en África y en EE.UU, donde se comparó su eficacia con los test de sangre tradicionales, la ANMAT también solicitó la realización de pruebas locales. "Lo probamos en más de 100 personas y los resultados locales fueron tan buenos como los internacionales", aseguró el equipo de Richmond.