
Los funcionarios occidentales señalaron que el contingente dispondrá de medios para proteger a sus integrantes frente a cualquier amenaza y cumplir su mandato, tras las dudas sobre las normas de enfrentamiento.
Los funcionarios occidentales señalaron que el contingente dispondrá de medios para proteger a sus integrantes frente a cualquier amenaza y cumplir su mandato, tras las dudas sobre las normas de enfrentamiento.
Las tropas británicas y sus aliados europeos tendrán autorización para responder al fuego si Rusia ataca la fuerza multinacional que podría desplegarse en Ucrania después de un alto el fuego.
La fuerza, encabezada por el Reino Unido y Francia, formaría parte de un esquema más amplio de garantías de seguridad para una paz duradera. Su objetivo sería ayudar a Ucrania a reconstruir sus fuerzas armadas y reforzar su capacidad de disuasión ante una futura agresión rusa.
El plan surgió bajo cuestionamientos por la falta de reglas de enfrentamiento claras ante un eventual ataque contra los efectivos sobre el terreno. Ahora, funcionarios occidentales afirmaron que el contingente podría protegerse frente a toda la gama de amenazas y responder cuando fuera necesario para cumplir su mandato.
La Fuerza Multinacional para Ucrania, identificada como MNF-U, no tendría funciones ofensivas ni vigilaría el cumplimiento de un alto el fuego. El teniente general Tom Bateman, comandante del contingente, dijo que solo se desplegaría cuando cesaran las hostilidades y se cumplieran las condiciones políticas y militares necesarias.
La misión tendría como tarea principal el suministro de logística, equipamiento y entrenamiento para las fuerzas ucranianas. Los militares británicos y de otros países también entrenarían junto a soldados ucranianos para elevar la interoperabilidad y la capacidad operativa.
Un funcionario occidental advirtió que Rusia podría desafiar a la MNF-U en distintos ámbitos, incluido el informativo. Aun así, sostuvo que la fuerza estaría preparada para proteger a sus integrantes y ejecutar su misión, aunque insistió en que su naturaleza sería defensiva.
El despliegue no dependería de armas ni tecnología de Estados Unidos, incluido el sistema satelital Starlink de Elon Musk. Tampoco hubo referencias a una eventual asistencia estadounidense, una participación que parece improbable porque requeriría el aval ruso dentro de cualquier acuerdo de paz negociado por Washington.