
Los bonos soberanos en dólares operan este martes 3 de noviembre con nuevos retrocesos, por lo cual el riesgo país se afianza por encima de los 800 puntos básicos.
Los bonos soberanos en dólares operan este martes 3 de noviembre con nuevos retrocesos, por lo cual el riesgo país se afianza por encima de los 800 puntos básicos. Sucede en una jornada en la cual las elecciones de medio término en EEUU capta toda la atención de los mercados financieros, en un contexto de presión sobre las acciones vinculadas con la inteligencia artificial y ante la reducción de perspectivas de paz en Medio Oriente. En la arena local, los títulos de deuda arrojan pérdidas superiores al 1% en la mayoría de los títulos argentinos. Resaltan particularmente los \"rojos\" en el tramo más largo; los Globales GD29 baja 1,2%, mientras que el GD35 lo hace en un 1%. Como consecuencia, el riesgo país sube 16 puntos (+2%) y se ubica en los 821 unidades. De esta manera, marca un nuevo récord desde el 24 de octubre de 2025, previo a las comicios legislativos nacionales que dieron como ganador al oficialismo. El MSCI Merval sube 0,5% hasta los 89.472 puntos, mientras que en dólares cede 0,1% a 54 unidades. Entre las acciones que más bajan, se destacan Transener (-3,5%) y Sociedad Comercial del Plata (-1,4%), mientras que BYMA (+2,6%) y Transportadora de Gas del Sur (+1,7%) encabezan las subas. En Nueva York, los papeles de empresas argentinas pasan a terreno mixtos con bajas de hasta 2,1% de la mano de Loma Negra, seguido de Grupo Supervielle (-1,7%) y Cresud (-1,5%), mientras que las que más suben son Transportadora de Gas del Sur (+2%) y Banco Macro (+1,5%). Las perspectivas de alcanzar un posible acuerdo de paz se redujeron luego de que un responsable iraní afirmara que aún queda mucho para ponerle fin a la guerra, y de que Estados Unidos atacara la isla iraní de Qeshm, lo que avivaba los temores sobre la escalada de las hostilidades y los riesgos para el suministro energético. En el inicio de la semana el indicador que mide el J.P Morgan había saltado 2,3%, mientras que los ADRs en Wall Street se dispararon hasta 12,8%. La consultora Outlier remarcó que Argentina volvió a mostrar un castigo muy superior al de sus pares u otros índices, en parte por la caída del petróleo (ya que la energía tiene un fuerte peso entre el panel líder del Merval), pero también por las expectativas negativas en torno a las elecciones en EEUU. \"A los activos locales no les importa tanto el resultado, sino cómo queda el gabinete post elecciones y si una derrota fuerte tiene consecuencias para los márgenes de libertad que tuvieron hasta acá Bessent y el Tesoro norteamericano. Si Bessent pierde margen de maniobra, las preocupaciones del mercado de cara al 2027 se incrementarán y los activos locales profundizarán su mal desempeño. La inversa también es cierta: si los demócratas no logran cumplir las expectativas generadas en la previa (esto es, no logran tomar el control de ambas cámaras), seguramente tengamos un alivio luego de muchas semanas de castigo relativo\", explicó. Comienzo de semana volátil para los mercados internacionales El deterioro de los activos argentinos coincidió con una jornada de marcada volatilidad en los mercados internacionales, donde Wall Street terminó con mayoría de bajas después de que se diluyera el rebote inicial. El Nasdaq Composite cayó 1,1%, pese a que había llegado a avanzar hasta 1,3% durante la apertura, mientras que el S&P 500 retrocedió 0,5%, afectado principalmente por el sector tecnológico. Por el contrario, el Dow Jones logró subir 0,41%. \"El lunes la rueda tuvo dos drivers que tiraron en direcciones opuestas. El primero vino del petróleo. La agencia estatal IRNA informó que el líder supremo de Irán aprobó el inicio de las negociaciones diplomáticas con EEUU, y Donald Trump, consultado sobre si retomaría los ataques después de la votación del martes, respondió que no. Esto último fue tal vez lo más determinante. La prima de riesgo geopolítico se comprimió significativamente, amplificada por fondos de seguimiento de tendencia que redujeron posiciones compradas\", indicó Outlier. Y amplió: \"El segundo fue otra tanda de ventas en tecnología, en la previa de una semana con elecciones de medio término, el balance de AAPL y AMD y el informe de empleo del viernes. A los miedos que ya teníamos respecto de cómo se está financiando el abultado CAPEX sectorial y la sustentabilidad del negocio y su circularidad, se sumó ahora la dimensión política: de tomar los demócratas el control del Congreso, el mercado cree que se incrementa significativamente la probabilidad de nuevas regulaciones e impuestos para el sector IA, sobre todo en lo que se refiere a la construcción de centros de datos\".