
El ambientalista correntino Luis Martínez compartió un panorama de la emergencia hídrica y destacó la labor de los voluntarios. Entre ellos, sobresale el enorme trabajo del rescatista Fernando Pieroni, que participa de las tareas para poner a salvo a los animales afectados
El ambientalista correntino Luis Martínez compartió un panorama de la emergencia hídrica y destacó la labor de los voluntarios. Entre ellos, sobresale el enorme trabajo del rescatista Fernando Pieroni, que participa de las tareas para poner a salvo a los animales afectados
Más animales fueron rescatados en la zona de Colonia Tacuarí y en otros sectores afectados por las inundaciones en Chaco. Aunque el nivel del agua registró un leve descenso por el escurrimiento, la situación continúa siendo compleja, sobre todo en las zonas bajas, donde todavía hay animales varados.
El río Paraná, frente a las costas de Misiones, Chaco y Corrientes, se encuentra estacionario o con una leve bajante paulatina. Sin embargo, ese descenso sería temporal y se espera que el caudal vuelva a repuntar en los próximos días.
En un posteo que compartió el ambientalista correntino Luis Martínez, se describen las difíciles condiciones en las que trabajan los voluntarios en las zonas afectadas del Chaco: recorren kilómetros en lancha y algunas jornadas se extienden entre 10 y 11 horas, atravesando áreas anegadas.
En ese escenario, se destaca el enorme trabajo del rescatista Fernando Pieroni y de quienes participan de los operativos para llegar hasta los animales aislados. Muchos llevan días sin alimento y sobreviven con los camalotes que encuentran en el agua. Otros, lamentablemente, murieron ahogados.
De acuerdo con el relevamiento difundido, en algunos sectores se observaron entre 20 y 30 animales muertos, e incluso más. La mortandad refleja el impacto de una de las inundaciones que golpean con fuerza a Chaco y Corrientes, además de otras zonas del Litoral.
La emergencia también afecta a la fauna silvestre, que se ve obligada a abandonar sus hábitats en busca de refugio y alimento. En algunos lugares, como Reconquista, también se registró mortandad de peces. Con el avance del agua, numerosos animales quedan expuestos, desplazados o atrapados en ambientes que fueron cubiertos temporalmente por la crecida.