
El avance del Paraná interrumpió la circulación por la ruta provincial 82 y dejó a unas 15 familias aisladas en tres parajes rurales. En Distintos Sectores De La Ciudad Crece El Número De Damnificados.
El avance del Paraná interrumpió la circulación por la ruta provincial 82 y dejó a unas 15 familias aisladas en tres parajes rurales. En Distintos Sectores De La Ciudad Crece El Número De Damnificados.
La creciente del río Paraná continúa agravando la situación de numerosas familias en Goya, donde el avance del agua provocó el aislamiento de parajes rurales, la interrupción de caminos y el desplazamiento de pobladores de las zonas más bajas. Mientras unas 63 familias permanecen autoevacuadas en distintos puntos del departamento, la preocupación se concentra también en las comunidades que quedaron prácticamente incomunicadas.
Vialidad Provincial confirmó el corte total de la Ruta Provincial 82, en el tramo que conduce a los parajes Quebracho, Pueblo Nuevo y San Francisco el Bajo. Según advirtieron vecinos, unas 15 familias quedaron aisladas por el avance del agua, que impide la circulación y dificulta el acceso de vehículos de asistencia.
La emergencia también afecta a pobladores de la tercera sección rural, en dirección a San Isidro y Esquina, donde el agua comenzó a ingresar a las viviendas. En algunos sectores, los vecinos solicitaron ayuda para abandonar sus hogares y trasladarse hacia lugares seguros, principalmente casas de familiares o conocidos.
El intendente Mariano Hormaechea confirmó que 63 familias se autoevacuaron y reciben asistencia municipal y provincial. Aunque sostuvo que la situación se encuentra controlada, reconoció las dificultades que atraviesan las zonas ribereñas, particularmente el puerto y el sector de los ladrilleros.
En este último lugar, algunas familias se resisten a abandonar sus viviendas por temor a sufrir robos. El Municipio mantiene preparados 15 centros de evacuación distribuidos en la ciudad, aunque ninguno registra ocupantes porque los damnificados optaron por alojarse en domicilios particulares.
Ante el avance del Paraná, que alcanzó los 6,10 metros, se reforzaron las tareas preventivas mediante la construcción de terraplenes y el fortalecimiento de defensas en sectores vulnerables. También se trabaja en la limpieza de canales y desagües para facilitar el escurrimiento ante posibles precipitaciones intensas.
Hormaechea advirtió que nuevas lluvias abundantes en períodos cortos podrían complicar aún más el panorama. La ciudad dispone de ocho estaciones de bombeo para afrontar eventuales contingencias.
Por su parte, el secretario de Desarrollo Humano, Julio Canteros, explicó que continúan los relevamientos casa por casa, la entrega de alimentos, medicamentos y repelentes, además de la instalación de baños químicos y conexiones eléctricas provisorias.
En Puerto Boca funciona un puesto permanente de asistencia sanitaria, mientras equipos del Comité de Emergencia mantienen contacto con referentes rurales para atender las necesidades de las comunidades aisladas.
La creciente mantiene en alerta a las autoridades y a numerosas familias que, entre el avance del agua y el temor de perder sus pertenencias, enfrentan una emergencia cuyo desenlace dependerá de la evolución del Paraná y las próximas lluvias.
En la ciudad de Goya las mayores dificultades con la creciente se registran en la zona del puerto, por ser una zona baja. Allí tienen 63 familias que tuvieron que autoevacuarse.