
La semana pasada, en Rosario, se llevaron a cabo varios eventos con un marcado contraste en términos de diagnóstico, expectativas y satisfacción con la situación económica actual.
La semana pasada, en Rosario, se llevaron a cabo varios eventos con un marcado contraste en términos de diagnóstico, expectativas y satisfacción con la situación económica actual. Mientras funcionarios y representantes de los sectores más dinámicos de la economía argentina celebraron las bondades del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), las pymes criticaron la falta de acompañamiento por parte del gobierno nacional para mejorar la competitividad sistémica. En ese contexto, Ámbito recopiló testimonios de gobernadores, ministros, exfuncionarios y empresarios para indagar si en algún momento puede comenzar a verificarse un vínculo virtuoso entre actividades como la energía y la minería, y el resto de los rubros afectados por el combo de débil demanda interna y apertura comercial. En el marco de la ronda de negocios del RIGI llevada a cabo en la ciudad santafesina el último jueves, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el 82% de las compras realizadas por los proyectos del programa son a proveedores locales. El funcionario expresó su deseo de que “todos los proyectos contribuyan al desarrollo de la industria y del interior del país”. En ese sentido, destacó la inscripción de 2.500 pymes. Sobre este punto, la titular de una empresa proveedora de servicios de logística y transporte para la minería en San Juan, con la cual pudo conversar este medio, ironizó: “Festejar que se hayan inscripto 2.500 pymes es como festejar que haya colas enormes para conseguir trabajo”. La afirmación hace referencia a que muchas de estas pymes acudieron a la cita sin tener nada apalabrado con las compañías que lideran las inversiones del RIGI. Tal fue el caso, por ejemplo, de Carlos Mainero, una firma que fabrica maquinaria agrícola y que se anotó en la ronda de negocios para ver de qué manera puede insertarse en las cadenas de valor de los proyectos aprobados en el régimen. “Hoy hay una economía partida sectorialmente, geográficamente y por tamaño, con pocos ganadores y muchos perdedores”, acotó el exministro de Economía Alfonso Prat-Gay, en una exposición realizada en el marco de un congreso del Movimiento Nacional Pyme (MONAPY). En ese sentido, sostuvo que la ronda de negocios del RIGI fue una muestra de que el Gobierno reconoce la existencia de este problema productivo. “Juntaron a las pymes para ver si derrama. No lo van a decir así, pero fue eso”, soltó. El RIGI y su \"derrame\" en los proveedores de las provincias: la opinión del gobernador de Córdoba y el ministro de Producción de Santa Fe Además de la presencia de Caputo y otros funcionarios, el evento del RIGI contó con la participación de 14 gobernadores. Uno de ellos fue el mandatario de Córdoba, Martín Llaryora, quien, ante la pregunta de Ámbito, sostuvo que las empresas que obtuvieron el RIGI tienen la responsabilidad de estimular la compra local, más allá de las políticas de los gobiernos a nivel nacional y subnacional. “La industria automotriz, por ejemplo, para generar su cordón de proveedores muchas veces lo que hace frente al lanzamiento de un nuevo modelo o a una ley de promoción es prefinanciar inclusive con capitales propios a determinados proveedores para que hagan el salto tecnológico. Eso es lo que creo que la industria minera, petrolera y gasífera van a tener que empezar a hacer, para que todo el esfuerzo que el pueblo argentino está haciendo en estas exenciones impositivas o en estos subsidios tenga una evolución en los puestos de trabajo”, expresó. Sin embargo, también apuntó contra el Gobierno nacional. “Falta una idea de desarrollo. De alguna manera tienen que generar políticas alternativas para muchos sectores que, si los abandonás, cierran las persianas de un día para el otro. No se pueden perder en Argentina 300.000 puestos de trabajo y 32.000 pymes. En las provincias ayudamos a paliar esta problemática, pero necesitamos decisiones nacionales”, cuestionó. Por su parte, el ministro de Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, aseveró también a este medio que “si el Estado provincial se queda cruzado de brazos esperando que los beneficios del RIGI lleguen solos a las pymes, las inversiones van a pasar de largo o se van a resolver con proveedores del exterior”. “Para que ese porcentaje de compras locales sea una realidad palpable, hay que acercar las dos puntas. Por eso firmamos convenios estratégicos con Neuquén y San Juan: para generar un marco institucional ordenado que le dé respaldo político y comercial a nuestras empresas, y donde se canalicen de forma directa las necesidades de unos y otros”. En ese sentido, destacó que la ronda de negocios sirvió para sentar “a la operadora minera cara a cara con el fabricante local, y en la misma mesa poner al INTI para ayudar con las normas técnicas y a los bancos para dar el financiamiento”. En particular, aseguró que la provincia cuenta con 500 empresas de 72 localidades listas para proveer a las energéticas y a las mineras, desde ingeniería pesada hasta software y servicios logísticos, y citó los casos particulares de RAFA y Grupo Comat. En cuanto a la disparidad sectorial que atraviesa la economía argentina, que tiene a los sectores intensivos en generación de empleo como los más afectados, el funcionario santafesino resaltó que desde la provincia buscan paliar esta situación con medidas de alivio tributario o programas como “Santa Fe Activa”, que destina más de $300.000 millones en financiamiento a tasas subsidiadas para capital de trabajo e inversión. El 82% de las compras del RIGI son a proveedores locales: ¿verdadero o falso? El 82% de compras a proveedores locales que difunde el Gobierno no pudo ser confirmado por ninguna de las fuentes especializadas consultadas por Ámbito. “Todos se preguntan de dónde salió el dato”, “pueden haber importadores dentro”, “no necesariamente son fabricantes”, “puede ser un punto de venta”, fueron algunas de las respuestas. “Si bien las importaciones del RIGI subieron bastante en los últimos dos meses, no son altas en comparación con la inversión inicial comprometida. Eso me genera dos hipótesis: o no están invirtiendo lo que se comprometieron, o está habiendo mucho compre local, o una combinación de ambas. El 82% me parece alto, pero no una superlocura”, opinó, con una mirada menos escéptica, Federico Bernini, economista del IIEP-UBA. El “derrame” que el Gobierno asegura que hay en la economía doméstica por el RIGI no tiene un correlato con la mayoría de los datos sobre pymes e industrias que tienen potencial para insertarse en las cadenas de valor de los proyectos aprobados. Ejemplo de ello es el último informe de ADIMRA, que plasmó una caída interanual del 4,4% en la producción metalúrgica para el sector de petróleo y gas. Los datos de las pymes y de la industria no levantan En la misma línea, la Fundación Observatorio PyME exhibió que el entramado de pymes sufrió una contracción de su producción del 4,7% en el tercer trimestre, frente al trimestre anterior. El informe reflejó que el 69% de las empresas acusó una caída de su rentabilidad en el período analizado y que la debilidad de la demanda interna se mantiene como el principal problema identificado por los empresarios. Además, una de cada siete industrias pyme acusó haber sido embargada por ARCA, debido principalmente al atraso en el pago de obligaciones corrientes como IVA, el impuesto a las Ganancias o aportes patronales, lo cual se da en un contexto de atraso general en la cadena de pagos. Este drama fue atendido durante la jornada por Caputo, al anunciar la suspensión de los embargos hasta mayo de 2027. Frente a este escenario, las pymes, como las que forman parte del MONAPY, reclaman medidas que ayuden a reducir los costos exógenos a las empresas y facilitar la competencia con los productos importados que comenzaron a entrar en el país desde 2024. Los pedidos se concentran en la baja de impuestos y las mejoras en el acceso al financiamiento.