
Un estudiante de quinto año del Colegio General San Martín fue interceptado y golpeado salvajemente por compañeros y un joven ajeno a la institución.
Un estudiante de quinto año del Colegio General San Martín fue interceptado y golpeado salvajemente por compañeros y un joven ajeno a la institución. Su madre denunció amenazas previas, complicidad y cuestionó el accionar del padre de uno de los agresores, que presenció el ataque.
Una jornada escolar que debía terminar con el regreso a casa se transformó en una pesadilla para un alumno del Colegio General San Martín y su familia. El joven, que cursa el quinto año, fue brutalmente golpeado por un grupo de agresores en la zona del puerto, tras haber sido amenazado durante varios días a través de redes sociales.
Mariela, madre del adolescente agredido, relató los pormenores del violento episodio en declaraciones periodísticas, señalando que la agresión no fue un hecho aislado, sino una emboscada premeditada.
Según explicó la madre, los problemas comenzaron días atrás con mensajes intimidatorios en los que le advertían que "lo iban a castigar a la salida de la escuela". El viernes por la tarde, tras salir del establecimiento y encontrarse en el puerto con un grupo de compañeras para tomar el colectivo, su hijo fue interceptado por dos agresores principales: uno de ellos alumno de la misma escuela (de otra división) y un segundo joven ajeno a la institución.
Una agresión salvaje e indefensa
De acuerdo con los videos analizados por la familia y el relato de la víctima, el estudiante intentó evitar el conflicto en todo momento. Sin embargo, tras recibir un golpe por la espalda, la situación escaló rápidamente hasta que el joven cayó al suelo.
"En un momento él cae al piso y ahí uno de los muchachos le patea dos veces en la espalda, se da vuelta y le patea en la cara otra vez. Y no termina ahí; lo siguieron al baño, lo siguieron insultando", detalló Mariela con profunda angustia.
El ataque dejó secuelas físicas considerables no solo en su hijo —quien debió ser sometido a estudios médicos y placas por precaución debido a los mareos, golpes en el rostro, nariz y un corte sobre el párpado—, sino también en un compañero que intentó defenderlo y terminó con un diente astillado y diversos traumatismos.
Interrogantes sobre el rol de los adultos y los próximos pasos
Uno de los puntos más inquietantes que investiga la familia es la presencia del padre de uno de los agresores en el lugar del hecho. Según las imágenes captadas en video, el hombre intervino inicialmente para separar, pero las circunstancias y los diálogos expusieron una situación confusa sobre si avalaba o conocía el accionar violento de su hijo.
Tras el ataque, la denuncia policial fue radicada de inmediato en la Comisaría Primera, mientras que la dirección del colegio se mantuvo en contacto con la familia para interiorizarse sobre el estado de salud del estudiante. No obstante, los padres exigen respuestas institucionales firmes de cara al regreso a clases, advirtiendo sobre la gravedad de que los agresores continúen compartiendo espacios cotidianos con la víctima.