
La médica otorrinolaringóloga Stella Maris Cuevas visitó Radio Sudamericanam, donde repasó su trayectoria profesional, recordó cómo la pérdida repentina del olfato se convirtió en un signo determinante para detectar casos de COVID-19. presentó una edición ampliada de su libro dedicado a uno de los sentidos menos valorados.
Viernes 17 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 17:54hs. del 17-07-2026
La médica otorrinolaringóloga correntina presentó a fines de junio la segunda edición de su libro "La fascinante experiencia de oler", una versión ampliada y revisada de la obra que escribió durante la pandemia de COVID-19, cuando la pérdida del olfato pasó a ser uno de los síntomas más característicos de la enfermedad.
En vivo en Radio Sudamericana, la especialista recordó que, aunque desarrolló gran parte de su carrera en Buenos Aires, Corrientes sigue ocupando un lugar central en su vida. "Corrientes tiene un valor muy alto", expresó. Y contó que se recibió de médica el 17 de diciembre de 1990 y, pocas semanas después, partió hacia la Capital Federal para continuar su formación.
"El 5 de enero de 1991 estaba en Buenos Aires con 50 pesos. Si quería volver, no podía", recordó. Allí realizó la residencia en Otorrinolaringología y luego se especializó en Alergia y Patología.
La profesional también compartió una historia personal vinculada a su carrera. Contó que conoció a quien luego sería su esposo cuando era su profesor y jefe del servicio de Otorrinolaringología Infantil del Hospital de Clínicas. "Primero lo admiré, después me enamoré y nos casamos en Corrientes, así que lo hice correntino", comentó.
Actualmente divide su tiempo entre Buenos Aires y Corrientes debido a la salud de su marido y a sus actividades profesionales. "Voy y vengo por una cuestión de esos cuidados. También tengo la carrera, que es mi mentor, y viajes internacionales. Me reparto mucho", señaló.
Al referirse a su libro, explicó que la primera edición fue escrita en los meses más críticos de la pandemia. "Lo escribí de manera muy apresurada porque fue justamente en plena pandemia. La gente se quedaba sin olfato", relató.
La especialista recordó que, durante 2020, la pérdida súbita del olfato fue incorporada como un criterio de sospecha de COVID-19. "En un momento, si una persona perdía el olfato de manera abrupta durante 72 horas, era COVID. Después llegó un punto en el que directamente te quedabas sin olfato y ya no hacía falta hisoparte: te aislabas y listo", explicó.
Destacó que la pandemia permitió visibilizar la importancia del olfato, un sentido que suele pasar inadvertido hasta que se pierde. "Al lado de tantos síntomas que provocaba el coronavirus, el olfato parecía algo menor. Sin embargo, cuando desaparece uno comprende cuánto influye en la calidad de vida",señaló.
Este sábado 18 a las 18 horas en la Sala Marta Quiles, la especialista presentará formalmente en la capital correntina en el maro de la 16º Feria Provincial del Libro.