
León XIV recorrerá Buenos Aires, Luján y Córdoba en un viaje que incluirá encuentros sociales y actividades públicas. La organización ya involucra a cientos de personas en distintas áreas.
León XIV recorrerá Buenos Aires, Luján y Córdoba en un viaje que incluirá encuentros sociales y actividades públicas. La organización ya involucra a cientos de personas en distintas áreas.
La Iglesia argentina prepara la visita del papa León XIV a Buenos Aires, Luján y Córdoba, en un viaje que marcará el regreso de un pontífice al país desde 1987, cuando Juan Pablo II realizó su última visita. La organización está coordinada por una comisión nacional encabezada por los obispos Raúl Pizarro Travers y Marcelo Colombo, y contempla actos públicos, encuentros con personas con discapacidad y recorridas por instituciones sociales. Desde la Iglesia remarcaron que el mensaje del Papa estará dirigido a toda la sociedad y no exclusivamente al Gobierno de Javier Milei.
Raúl Pizarro Travers, obispo auxiliar de la Diócesis de San Isidro y uno de los responsables de la coordinación eclesiástica, explicó que la organización comenzó a trabajar formalmente el 13 de febrero, durante una reunión realizada en Cancillería. De ese encuentro participaron también Marcelo Colombo, Pablo Quirno y Agustín Caulo.
La comisión nacional está integrada por Pizarro Travers, Colombo, Jorge García Cuerva, Jorge Scheinig y Ángel Rossi. A partir de ese equipo se creó una estructura de coordinación general que distribuyó las tareas en seis áreas de trabajo, con equipos específicos para las actividades previstas en Buenos Aires, Luján y Córdoba.
La planificación también requiere un contacto permanente con la Santa Sede, la Secretaría de Estado del Vaticano y la Nunciatura. En paralelo, los organizadores mantienen reuniones con autoridades nacionales, provinciales, municipales y de la Ciudad de Buenos Aires para coordinar los distintos aspectos del operativo.
Las seis áreas de coordinación general reúnen aproximadamente a 100 personas, aunque el número total de colaboradores podría acercarse a 500 si se contabilizan los equipos locales y quienes participarán de actividades específicas. Entre las intervenciones previstas se destaca la participación de un coro de 250 integrantes durante la misa en Buenos Aires.
En los últimos días, una tercera avanzada de la delegación proveniente de Roma llegó a la Argentina para revisar los detalles finales de la organización. El trabajo incluye tanto los aspectos logísticos como la coordinación de las actividades institucionales y sociales que formarán parte del recorrido papal.
La agenda contempla visitas a instituciones como el Cottolengo Don Orione, vinculado con la atención de personas con discapacidad, y la cárcel de Devoto, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires. Estos encuentros se sumarán a las actividades públicas previstas en las tres ciudades incluidas en el programa.
En cuanto al contenido de la visita, Pizarro Travers señaló que los principales ejes estarán relacionados con la paz, la unidad, la fraternidad, la convivencia, la construcción de consensos y la esperanza. También destacó la importancia de poner a las personas en el centro de las preocupaciones y prestar atención a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
El obispo fue explícito al señalar que León XIV no llegará a la Argentina para dirigirse únicamente al presidente ni a los funcionarios nacionales. Según explicó, el mensaje estará destinado al conjunto de la sociedad, con el objetivo de evitar que la figura del pontífice quede involucrada en las disputas políticas locales.
Entre las problemáticas sociales que podrían formar parte de los temas abordados durante el viaje, Pizarro Travers mencionó las adicciones, el consumo de drogas, la ludopatía y la situación de los adultos mayores que viven solos. También hizo referencia a las dificultades que atraviesan los habitantes de barrios populares, los problemas de salud y las limitaciones para acceder a servicios básicos.