
El avance demócrata en el Congreso estadounidense abre interrogantes sobre el respaldo financiero que recibió la Argentina. En la Casa Rosada confían en que la relación bilateral se mantendrá, aunque reconocen posibles complicaciones.
El avance demócrata en el Congreso estadounidense abre interrogantes sobre el respaldo financiero que recibió la Argentina. En la Casa Rosada confían en que la relación bilateral se mantendrá, aunque reconocen posibles complicaciones.
La victoria de los demócratas en las elecciones legislativas de Estados Unidos encendió una señal de alerta en el Gobierno de Javier Milei, que sigue de cerca el nuevo escenario político en Washington y sus posibles consecuencias para la Argentina. El resultado, que dejó avances opositores en ambas cámaras del Congreso, debilitó políticamente a Donald Trump y fortaleció a los sectores que cuestionaron su gestión. Sin embargo, en la Casa Rosada sostienen que el vínculo estratégico entre ambos países no cambiará y que el presidente estadounidense continuará considerando a la Argentina un socio geoestratégico.
La preocupación del oficialismo está puesta, principalmente, en el respaldo financiero que Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, le dieron a la administración libertaria durante 2025. En ese momento, Estados Unidos utilizó el Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) como herramienta para respaldar al peso argentino. Se trata de un mecanismo que no requiere aprobación del Congreso estadounidense, aunque el nuevo equilibrio legislativo podría complicar las condiciones políticas para futuras intervenciones.
En ese contexto, legisladores demócratas que podrían quedar al frente de comisiones vinculadas con el Departamento del Tesoro y el Servicio de Rentas Internas (IRS) preparan investigaciones sobre aquella operación financiera. Entre los nombres mencionados aparece Elizabeth Warren, quien había cuestionado públicamente la intervención de Bessent. Con una mayor capacidad para solicitar documentos y testimonios, los representantes opositores podrían poner bajo revisión distintos aspectos del auxilio económico otorgado a la Argentina.
De acuerdo con un análisis de la consultora financiera 1816, Trump todavía conserva la capacidad de asistir financieramente al país, salvo que se modifique la normativa correspondiente y el presidente estadounidense no pueda vetar esa modificación. De todas formas, en el Gobierno argentino admiten que un eventual respaldo podría demorarse o resultar más costoso.
El resultado electoral también estuvo atravesado por el malestar de los votantes estadounidenses con la situación económica y el aumento del precio de los combustibles. La gasolina llegó a USD 4,15 por galón, frente a un valor histórico cercano a los USD 3, según una fuente del oficialismo.
Entre los resultados destacados, Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott en Texas y se convertirá en la primera mujer latina en ocupar ese cargo. El triunfo marcó, además, el regreso de los demócratas al gobierno estatal, del que estaban alejados desde 1990. En Carolina del Sur, Annie Andrews venció a la senadora republicana Darline Graham, mientras que en Kansas Adam Hamilton derrotó a Roger Marshall y consiguió la primera victoria demócrata para el Senado en ese estado desde 1932.
El nuevo escenario internacional también encuentra al Gobierno argentino frente a sus propias dificultades políticas. La Casa Rosada sigue con atención las negociaciones por el Presupuesto 2027, en las que gobernadores y bloques aliados reclaman fondos para subsidios al transporte público, políticas sanitarias y medidas vinculadas con discapacidad. El ministro de Economía, Luis Caputo, deberá administrar esas demandas en medio de las restricciones fiscales que sostiene el oficialismo.
A las discusiones presupuestarias se suman las internas dentro de la primera línea del Gobierno y la posibilidad de que la oposición y los sectores aliados incrementen su capacidad de negociación. En ese marco, Cristina Kirchner celebró la victoria demócrata a través de sus redes sociales.
Un dirigente de La Libertad Avanza planteó, además, que el riesgo país podría llegar a los 1.100 puntos básicos si se instala un escenario electoral de paridad entre el oficialismo y el peronismo kirchnerista. La referencia dentro del Gobierno es que el año anterior Milei había ganado las elecciones con un riesgo país de 1.500 puntos.