
El oficialismo consideró que los estadounidenses penalizaron las promesas de campaña incumplidas. El revés republicano encendió alarmas libertarias de cara al 2027.
El oficialismo consideró que los estadounidenses penalizaron las promesas de campaña incumplidas. El revés republicano encendió alarmas libertarias de cara al 2027.
Este martes, tras confirmarse la dura derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos, el Gobierno nacional analizó en la Casa Rosada el fuerte revés sufrido por el líder republicano. Las filas libertarias concluyeron que el traspié fue un claro "voto castigo" del pueblo trabajador ante la falta de cumplimiento de promesas de campaña, situación que tomaron como una alerta interna para ordenar la gestión económica y política con el objetivo de lograr la reelección de Javier Milei en 2027.
Los resultados de los recientes comicios dejaron al oficialismo norteamericano sin el control del Congreso, ya que el Partido Demócrata logró asegurar la mayoría en ambas cámaras al imponerse en contiendas clave, como el sorpresivo triunfo de James Talarico en el estado de Texas.
Desde el entorno presidencial argentino aseguraron que vaticinaban este desenlace."La derrota estaba pronosticada. El pueblo trabajador que votó a la derecha, para que le hicieran la vida más fácil, se cansó de que no cumplieran con el mandato popular", sintetizó una fuente gubernamental que siguió de cerca los resultados.
Pese a la caída de su aliado ideológico, en la sede gubernamental sostienen que el alineamiento con Estados Unidos se mantendrá firme y le restaron impacto institucional a la derrota."El establishment estadounidense, que son los que verdaderamente gobiernan, va a querer que siga Milei, no es que va a apoyar a Cristina Kirchner, que tiene mejor sintonía con China", argumentó un referente libertario.
Sin embargo, el golpe a Trump se suma a la reciente caída de Flávio Bolsonaro en Brasil, un escenario que refleja cómo los aliados regionales merman su poderío y que algunos sectores pesimistas califican como un "agotamiento del modelo". Por este motivo, la situación obligó a la administración actual a tomar nota."A Trump lo votaron para que les mejore la vida a los estadounidenses, no para que entre en guerra con Irán o intente vender una nueva versión de Qatar. Las críticas nos caben también a nosotros", reflexionó autocríticamente un dirigente oficialista.