
Con demoras en las obras, promesas -de momento- inclumplidas y mucho ruido político en Mar del Plata, el Minella sigue buscando recuperar el viejo brillo de aquellas noches de verano.
Con demoras en las obras, promesas -de momento- inclumplidas y mucho ruido político en Mar del Plata, el Minella sigue buscando recuperar el viejo brillo de aquellas noches de verano.
La platea clausura del Minella. Foto: Juan José García.
River, hoy EN VIVO: la lista para visitar a Aldosivi, el viaje a Mar del Plata y las noticias de este miércoles 4 de noviembre
Supo ser un escenario infaltable en las cálidas noches de la temporada de verano en Mar del Plata, a la par de históricos teatros como el Colón, el Carreras o del Casino. Allí se jugaron grandes superclásicos que, a pesar de no ser por los puntos, dejaron triunfos históricos, como el 4-0 de Boca a River en 2002, y hasta la renuncia de un entrenador (Coco Basile, en 2010). Pero hoy, aquellos focos que iluminaron a grandes estrellas del fútbol argentino y que fueron protagonistas del Mundial 1978 ya prácticamente no encienden. El techo, que antes era un disfrute, hoy representa peligro y está en proceso de demolición... Esa es la triste postal actual del José María Minella, donde el equipo de Leonardo Ponzio cerrará la fase regular del Clausura frente a Aldosivi.
La montaña de butacas apiladas en un sector de la platea cubierta que se vio durante los últimos partidos de Aldosivi y Alvarado, los dos equipos que hacen de local en el escenario mundialista, reavivó la polémica en la Feliz, donde hablar del estadio no genera sonrisas sino bronca y dardos cruzados. Porque lo que hace un año era un signo de esperanza, hoy es todo preocupación e incertidumbre.
A fines de 2025, después de años de abandono que derivaron en la actual clausura del sector del techo por riesgo estructural y en la imposibilidad de jugar partidos en horario nocturno por el deficiente sistema lumínico (por eso el partido comenzará a las 15), entre otros tantos problemas como filtraciones y un césped que no suele lucir bien, el estadio dejó de estar bajo la órbita de la Municipalidad de General Pueyrredón y fue adjudicado a Minella Stadium SA.
Promesas que todavía no se ven...
La empresa, a cargo también de la gestión del Polideportivo y otros espacios del predio por un plazo de 30 años, prometió realizar obras millonarias en un plazo de 36 meses y modernizar el lugar para que vuelva a ser el lugar de grandes eventos, no sólo deportivos. El contrato contempla también reformas estructurales y espacios comerciales, pero el tiempo pasa, apenas se removieron esas viejas butacas plásticas que fueron descartadas en la propia tribuna y el Concejo Deliberante pide inspecciones y explicaciones sobre la concesión del Parque de Deportes.
Las butacas de la discordia
El ruido político se escucha a diario, entre los que hablan de "un basural a cielo abierto" y reclaman por los incumplimientos de Minella Stadium (ya hubo decenas de cheques rechazados y cambio de accionista) y los que cuentan que los trabajos se vienen realizando a diario, asegurando que en las últimas horas llegaron nuevas butacas naranjas para empezar a darle algo de vida a la cancha.
Lo cierto es que River y Aldosivi jugarán en un estadio donde ya no suele utilizarse el histórico cartel electrónico por falta de operarios, que en julio sufrió por algunas horas el corté de energía producto de una deuda (la empresa distribuidora EDEA aseguró que era de 25 millones de pesos) y cuyo futuro del pebetero panamericano, uno de los emblemas de los Juegos Panamericanos de 1995, es una incógnita ante la remodelación prevista. Mientras tanto, en Mardel no se resignan y sueñan con volver a ver al Minella repleto y siendo un orgullo de la ciudad.
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