
El periodista paraguayo Omar Bogado explicó en Radio Sudamericana las facilidades que ofrecía el banco digital para abrir cuentas y acceder a tarjetas de crédito. También describió el mecanismo de préstamos millonarios a empresas vinculadas con exempleados y directivos de la entidad, una operatoria que comparó con una posible estafa piramidal.
Miércoles 04 de Noviembre de 2026 - Actualizada a las: 21:28hs. del 04-11-2026
El caso de Ueno Bank en Paraguay dejó bajo revisión las operaciones de una entidad que había logrado captar a casi tres millones de clientes, cerca de la mitad de la población del país. En diálogo con Radio Sudamericana, el periodista paraguayo Omar Bogado explicó cómo funcionaba el banco, qué sectores habían encontrado allí una alternativa para operar financieramente y cuáles son las irregularidades que se investigan.
Según relató, la entidad se expandió con una propuesta de bancarización digital que facilitaba el acceso a personas que no siempre reunían los requisitos habituales para operar con el sistema financiero tradicional. Entre sus clientes había trabajadores independientes, pequeños emprendedores y personas que administraban sus ingresos diarios.
Una de las principales ventajas era la posibilidad de abrir una caja de ahorro con trámites digitales y rápidos. Incluso, según contó Bogado a partir de su propia experiencia, se podía iniciar la apertura de una cuenta para un menor de edad vinculada a la de un adulto.
"Las ventajas que ofrecía eran impresionantes", describió. El periodista relató que se acercó a una sucursal, recibió asistencia durante el trámite y pudo completar la apertura de su cuenta en pocos minutos. No llegó a depositar dinero ni a finalizar el procedimiento para habilitar una cuenta para su hijo.
Cuentas, tarjetas y beneficios para atraer clientes
La propuesta del banco también incluía el acceso a tarjetas de crédito para clientes que inicialmente podían no ser considerados sujetos de crédito por otras entidades. A eso se sumaban reintegros por compras y pagos, promociones y campañas de marketing destinadas a captar nuevos usuarios.
De acuerdo con Bogado, el sistema permitió que personas que antes tenían dificultades para acceder a servicios bancarios pudieran guardar sus ahorros, realizar transferencias y operar con tarjetas. Los montos depositados variaban desde pequeñas cantidades hasta cifras millonarias.
La expansión fue acompañada por una fuerte presencia comercial y publicitaria. El banco tenía sucursales físicas en distintos puntos del país, aunque su modelo se presentaba como digital, y también patrocinaba eventos deportivos y políticos, además de clubes de fútbol.
El periodista señaló que esa estrategia contribuyó a construir una imagen de crecimiento y cercanía con los clientes. Incluso, recordó que, hasta 24 horas antes de la intervención, la entidad seguía enviando mensajes con promociones y beneficios para quienes transfirieran sus salarios a una cuenta de Ueno Bank.
Préstamos millonarios a empresas vinculadas con exempleados
Uno de los aspectos más delicados que mencionó Bogado está relacionado con el otorgamiento de créditos millonarios a empresas cuyos integrantes tenían vínculos anteriores con el propio banco.
Según explicó, algunos exempleados de la entidad renunciaban y luego aparecían como directivos de otras compañías que solicitaban préstamos a Ueno Bank. En algunos casos, esas empresas también tenían entre sus integrantes a personas que formaban parte del directorio de la entidad financiera.
Como ejemplo, describió el caso hipotético de un jefe técnico que dejaba el banco, pasaba a integrar una empresa y luego esa firma recibía un crédito de cinco millones de dólares de la misma entidad en la que había trabajado.
"Se estaban dando préstamos a sí mismos", señaló el periodista al describir el mecanismo. Según su explicación, estas operaciones habrían contribuido a deteriorar los niveles de liquidez del banco.
Bogado recordó que un senador opositor comparó el esquema con una estafa piramidal. El periodista también utilizó esa referencia para explicar la dinámica que se investiga: mientras se otorgaban créditos a empresas vinculadas con antiguos integrantes de la entidad, el banco continuaba con campañas para captar depósitos de nuevos clientes.
La intervención y las dudas sobre los fondos
El Banco Central del Paraguay había iniciado un seguimiento de la situación financiera de la entidad y, según relató Bogado, en junio se abrió un sumario luego de advertirse una caída en sus indicadores de liquidez. La información trascendió posteriormente a través de una investigación periodística.
La intervención derivó en la liquidación del banco y en el cierre de sus sucursales. La medida también dejó congeladas las operaciones de sus clientes, entre ellos pequeños ahorristas y organismos públicos.
El periodista indicó que entre los fondos depositados había alrededor de 355 millones de dólares correspondientes al Instituto de Previsión Social y cerca de 500 millones de dólares pertenecientes a distintas instituciones estatales, entre ellas las entidades binacionales Yacyretá e Itaipú.
Mientras se desarrolla la revisión de las cuentas, una de las principales incógnitas es cuánto dinero permanece efectivamente en la entidad y cuánto podrá recuperarse.
Bogado explicó que las autoridades anunciaron un mecanismo para devolver los depósitos de los pequeños ahorristas, con un límite establecido por la normativa paraguaya. También señaló que el Gobierno impulsó una modificación legal para adelantar los pagos de quienes tienen hasta 10 millones de guaraníes.
El proceso judicial recién comienza. De acuerdo con el periodista, hay integrantes del directorio investigados y varios fueron detenidos, mientras la Fiscalía busca determinar las responsabilidades en el manejo de la entidad.
Para Bogado, el caso excede el problema de los ahorros individuales: también alcanza a trabajadores, comercios, empresas y organismos públicos que operaban con el banco. Como ejemplo, mencionó situaciones de clientes que llegaron a supermercados y descubrieron que sus tarjetas estaban bloqueadas cuando intentaban pagar sus compras.