
Muchas personas consideran que la degradación de Plutón de planeta a planeta enano fue una desfachatez. Hay científicos que creen que, en realidad, fue lo más justo y que no tiene nada de malo, pues el título de planeta enano también es muy especial.
Hasta que se confirme, sigue habiendo solo 5 planetas enanos en el Sistema Solar
Muchas personas consideran que la degradación de Plutón de planeta a planeta enano fue una desfachatez. Hay científicos que creen que, en realidad, fue lo más justo y que no tiene nada de malo, pues el título de planeta enano también es muy especial. De hecho, es tan especial que se han encontrado muy pocos en el Sistema Solar. Hoy por hoy solo hay cinco confirmados: Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris. A lo largo de los años se han detectado algunos candidatos más, pero no han llegado a confirmarse. Ahora, un equipo internacional de científicos ha dado con otros candidato gracias a las observaciones realizadas desde el Observatorio Vera Rubin.
Las cifras. El nuevo candidato a planeta enano se llama 2026 ED138. Es un objeto de entre 600 y 1.500 kilómetros de diámetro, ubicado a una distancia equivalente a 46 veces la separación entre la Tierra y el Sol. Está tan alejado del astro rey que tarda 281 años terrestres en dar una vuelta completa a su alrededor y la inclinación de su órbita es de 25º con respecto al resto de planetas.
Ni asteroide ni planeta. A grandes rasgos, un planeta enano es un objeto demasiado grande para considerarse un asteroide, pero no tanto como para catalogarse como planeta. Su masa debe ser suficiente para que, por acción de su gravedad, haya adquirido una forma redondeada, como la de los planetas. Sin embargo, no ha podido despejar su vecindario de otros objetos que crucen su órbita. Este criterio es el último por el que un objeto no puede considerarse como planeta a secas, sin apellido.
Sabemos que 2026 ED138 tiene un tamaño bastante elevado y que no está solo en su órbita. Lo que no está tan claro es que su masa haya redondeado su forma. Por eso, será necesario analizar el objeto con más precisión, a ser posible mediante análisis de curvas de luz y con infrarrojos. El James Webb, por ejemplo, podría ser una buena opción.
Descubierto por casualidad. El Observatorio Vera Rubin, ubicado en Chile, lleva unos 16 meses en funcionamiento. Sin embargo, su proyecto más ambicioso comenzó hace poco, en junio de 2026. Este consistirá en cartografiar el cielo del hemisferio sur con más precisión que nunca. Cuenta con una cámara de 3.200 megapíxeles, que toma una imagen detallada cada 40 segundos aproximadamente. El telescopio observa el cielo austral cada pocas noches durante 10 años, por lo que con esta técnica puede recoger datos de cada punto del cielo unas 800 veces. Esto permite detectar eventos sutiles y objetos en movimiento. De hecho, el resultado final no será estático, sino en forma de time lapse.
Un científico llamado Matthew Holman estaba analizando estas imágenes cuando vio algo que llamó su atención. Se trataba de un objeto que, por su brillo y lejanía, debía ser muy grande. Inicialmente pensó que podría tratarse de un error. Volvió a revisar todo, pero esa señal seguía ahí. Al ponerlo en conocimiento de otros compañeros y seguir investigando, se detectó la misma señal en 30 imágenes tomadas por el Vera Rubin entre el 4 de marzo y el 11 de julio de 2026. Estaba claro que no era una casualidad.
Había pasado desapercibido. 2026 ED138 es un objeto transneptuniano; que, como su propio nombre indica, se encuentra más allá de Neptuno. Está ubicado en una región en la que hay una gran concentración de estrellas, de modo que su brillo había dificultado la detección del objeto en las imágenes tomadas de esta región mediante otros instrumentos. Hizo falta cartografiar el cielo con Vera Rubin para sacarlo a la luz. Nunca mejor dicho.
¿Y ahora qué? De momento, el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional (UAI) ha confirmado las observaciones de estos científicos. No obstante, hará falta medirlo adecuadamente en el infrarrojo para confirmar si realmente se trata de un planeta enano. Otros candidatos, como el Sedna, el Gonggong, el Orcus y el Quaoar están también a la espera de una resolución de la UAI. Por eso, debemos tomar estos datos con cautela. Hasta que no se confirme del todo, Plutón sigue estando solo con cuatro planetas enanos en todo el Sistema Solar. Es tan especial que hay incluso menos que planetas comunes. O al menos se han encontrado menos. Puede que la clave sea esa.
Imagen | Ilustración de Observatorio Vera Rubin. Alice Kitterman & Gavin Flowers/U.S. National Science Foundation
En Xataka | La definición de planeta está mal, y Plutón es la gran víctima de ese caos