
El mediocampista uruguayo supo levantar la Copa Libertadores en 2015 e incluso formó parte de su selección en la Copa del Mundo de Rusia 2018. Con más de cuatro décadas, busca el ascenso con Rentistas.
El mediocampista uruguayo supo levantar la Copa Libertadores en 2015 e incluso formó parte de su selección en la Copa del Mundo de Rusia 2018. Con más de cuatro décadas, busca el ascenso con Rentistas.
En 2011, Carlos Sánchez llegó a River desde Godoy Cruz a cambio de dos millones de dólares tras haber pasado por Liverpool de Uruguay y Aragua de Venezuela. Si bien tras dos años en el plantel se fue cedido a Puebla, regresó de su aventura en México y dejó una huella en el Millonario.
Con la banda roja cruzada al pecho, Sánchez disputó 137 partidos en los que marcó 28 goles y dio 19 asistencias jugando como interior derecho bajo las órdenes de Matías Almeyda, Ramón Díaz y Marcelo Gallardo. En total, levantó cinco títulos, destacando la Copa Libertadores 2015.
La historia del primer y único Bilardo - Menotti, los enemigos íntimos del fútbol argentino
En 2016, el mediocampista dejó el fútbol argentino y regresó a Norteamérica para desempeñarse en Monterrey, donde volvió a ser campeón. Durante su estadía en los Rayados, comenzó a ganar terreno con su selección nacional a los 31 años: jugó las Copas Américas de 2015 y 2016 y el Mundial de Rusia 2018, en que los de Óscar Washington Tabárez alcanzaron los cuartos de final.
Una vez terminó la Copa del Mundo, Santos lo pagó un millón de dólares y comenzó una aventura de cinco años en Brasil. Durante la Libertadores de aquel año, acabó siendo noticia por protagonizar una alineación indebida por la que a su club le dieron perdido por 3-0 un duelo con Independiente que originalmente habían empatado sin goles.
En 2023, abandonó el Peixe para retornar a su país, donde aún sigue jugando, pasó por Peñarol, Uruguay FC y Rentistas, donde con 41 años es capitán y pelea por ascender nuevamente a la Primera División.
A pesar de haberse alejado de Núñez, Sánchez siguió teniendo vínculo con River, no solo a través de su primo Nicolás de la Cruz, que estuvo en la institución entre 2017 y 2024, sino a través de repetidas declaraciones referidas al club, la más reciente, en la previa del Superclásico, donde aseguró que la clave para ganarle a Boca era la conexión entre Thiago Almada y Ángel Correa y tapar correctamente a Leandro Paredes.
Le ganó a Nadal, fue campeón en Buenos Aires y se convirtió en soldado: la historia de Alexandr Dolgopolov
Un histórico del fútbol formativo rescindió su contrato con River
El momento en que intentan robarle a Otamendi frente al hotel en Mar del Plata
El reencuentro de los jugadores de River con los hinchas después de la derrota en el Superclásico
Di Carlo, tras el Superclásico: “River no pateó al arco, es inapelable y no nos representa”
Liga Profesional de Fútbol
Con dos cambios obligados, la formación de River vs. Aldosivi
Preocupación en River por la sanción que podría recibir Montiel