
La Justicia de Córdoba consideró que el episodio vulneró la intimidad de una paciente. El profesional también realizó comentarios que fueron encuadrados como violencia de género.
La Justicia de Córdoba consideró que el episodio vulneró la intimidad de una paciente. El profesional también realizó comentarios que fueron encuadrados como violencia de género.
La Justicia de Córdoba multó a un ginecólogo por utilizar anteojos inteligentes con cámara durante una consulta médica realizada en febrero de 2026. La resolución consideró que su conducta vulneró la privacidad de una paciente y constituyó una situación de violencia de género.
El episodio ocurrió cuando la mujer acudió al consultorio para recibir atención ginecológica. Durante la consulta, el profesional llevaba puestos unos anteojos inteligentes que cuentan con funciones para tomar fotografías y grabar videos.
La paciente cuestionó el uso del dispositivo y denunció que el médico realizó comentarios indebidos durante la atención. La situación motivó una presentación judicial para investigar lo sucedido y determinar si se había vulnerado su intimidad.
En su defensa, el ginecólogo sostuvo que utilizaba los anteojos por su función multifocal y que no había realizado ninguna grabación durante la consulta.
Las pericias realizadas sobre los dispositivos no encontraron registros audiovisuales vinculados con el episodio. Sin embargo, la ausencia de grabaciones no impidió que la Justicia evaluara el comportamiento del profesional y las circunstancias en las que se desarrolló la atención.
El magistrado consideró que el uso de anteojos inteligentes con capacidad de registro, sin informar adecuadamente a la paciente, representó una vulneración de su privacidad, especialmente por tratarse de una consulta ginecológica.