
La crecida del Paraná llegó a los 6,10 metros y ya golpea con dureza a la segunda ciudad de la provincia. A las familias evacuadas o autoevacuadas en la zona del puerto se suman las que quedaron aisladas por el corte total de la Ruta Provincial N° 82.
La crecida del Paraná llegó a los 6,10 metros y ya golpea con dureza a la segunda ciudad de la provincia. A las familias evacuadas o autoevacuadas en la zona del puerto se suman las que quedaron aisladas por el corte total de la Ruta Provincial N° 82. El Municipio y el COE despliegan operativos de asistencia.
La sostenida crecida del río Paraná continúa generando un panorama complejo en el tramo Sur. Con el hidrómetro situado en los 6,10 metros, en el puerto de Goya, desde el Municipio confirmaron que los mayores impactos se concentran en las zonas bajas del Sur de la ciudad, el área portuaria y distintos parajes rurales que sufrieron cortes totales en sus vías de comunicación terrestre.
EL PUERTO, LA ZONA MÁS AFECTADA
El sector más comprometido es el área portuaria, donde el avance del caudal superó durante la madrugada el nivel del terraplén. El jefe comunal Mariano Hormaechea habló con la prensa y aclaró que no se trató de una rotura de la defensa, sino que el agua rebasó la estructura.
Ante este escenario, el Municipio desplegó un operativo coordinado junto al Comando Operativo de Emergencias (COE), el área de Desarrollo Humano y Atención Primaria de la Salud. Hasta el mediodía de ayer, 72 familias -muchas de ellas vinculadas a la actividad ladrillera- fueron evacuadas o se autoevacuaron, permaneciendo apostadas sobre el camino al puerto bajo el acompañamiento logístico y sanitario de equipos comunales y provinciales.
Si bien la ciudad cuenta con 15 centros de preparación y evacuación habilitados, la mayoría de los afectados optó por permanecer en las inmediaciones de sus viviendas para resguardar sus pertenencias.
AFECTADOS POR EL CORTE DE LA RUTA 82
En paralelo a la emergencia urbana, el avance de las aguas provocó la interrupción total del tránsito sobre la Ruta Provincial N° 82, dejando sin conexión terrestre a varios sectores de la zona rural.
El corte afecta directamente la conexión vial con los parajes Quebracho, Pueblo Nuevo y San Francisco el Bajo, donde aproximadamente 15 familias quedaron totalmente aisladas debido al deterioro de la calzada y la presencia de agua sobre el terreno. El Municipio coordina tareas de asistencia para abastecer a los pobladores de esta región.
Similares dificultades se registran en la tercera sección, rumbo al camino hacia Esquina y en las inmediaciones de San Isidro, donde el desborde del arroyo Ysoró y el anegamiento de lagunas y esteros golpean a otra quincena de familias que solicitaron asistencia para trasladarse.
PREVENCIÓN Y SISTEMAS DE BOMBEO
Mientras las autoridades mantienen el monitoreo constante ante la posibilidad de precipitaciones intensas en períodos cortos que puedan agravar el cuadro rural, en el casco urbano se mantiene la operatividad del sistema de ocho estaciones de bombeo ejecutado de manera conjunta con el Gobierno provincial, listas para acelerar el escurrimiento y mitigar riesgos de anegamiento en los barrios.
SAN ISIDRO: 15 FAMILIAS EVACUADAS
La emergencia hídrica mantiene en vilo a la localidad de San Isidro. A través de los reportes brindados por el periodista Ever Benítez, se confirmó que la situación genera alarma debido a que los registros actuales superan con holgura las marcas habituales para una primera crecida en la región.
Se activaron operativos de asistencia, mientras la cifra de afectados crece: ya son 15 las familias evacuadas, tras sumarse dos nuevos núcleos familiares en las últimas horas, manteniendo el promedio de evacuaciones diarias registrado desde el pasado sábado.
El epicentro de los daños se concentra actualmente en el paraje San Antonio Isla, donde residen unas 80 familias y de donde proviene la gran mayoría de los damnificados que debieron abandonar sus hogares debido a que el agua cortó los caminos de acceso y tapó los patios.
Sin embargo, la preocupación se extiende hacia otras zonas ribereñas. Según las advertencias relevadas en la zona, la crecida pone ahora en riesgo inminente a la costanera del paraje Stella Maris, un sector poblado de dimensiones aún mayores que San Antonio Isla, donde numerosas viviendas ya registran la presencia de agua en los accesos y patios delanteros.