
Pau Costa Soler Barcelona, 19 jul (EFE).- La movilización vecinal y de las entidades memorialistas ha logrado salvar del derribo una parte emblemática de la antigua prisión de mujeres de la Trinitat, cárcel donde el franquismo encerró a…
Pau Costa Soler Barcelona, 19 jul (EFE).- La movilización vecinal y de las entidades memorialistas ha logrado salvar del derribo una parte emblemática de la antigua prisión de mujeres de la Trinitat, cárcel donde el franquismo encerró a adúlteras, lesbianas o prostitutas y que para el barrio es "símbolo de la lucha de género y democrática". Trinitat Uneix (‘Trinitat Une’) y Comissió de la Dignitat (‘Comisión de la Dignidad’) son algunas de las entidades impulsoras del futuro espacio de memoria previsto por la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, que se ubicará en esta prisión, situada en el barrio barcelonés de Trinitat Vella, parte del distrito de Sant Andreu. En esta prisión fueron encarceladas miles de presas políticas, prostitutas, adúlteras y abortistas, entre otras disidentes del régimen franquista, desde 1963 y hasta 1983, cuando pasó a ser un centro penitenciario de hombres jóvenes. La idea de rememorar la antigua prisión de mujeres surgió de Trinitat Uneix, que en 2021 presentó la idea en el barrio, teniendo en cuenta que el centro penitenciario acabaría, como está pasando, siendo derribado para edificar 391 pisos, de los cuales 45 privados y el resto protegidos. A pesar de encontrarse con el rechazo de muchos vecinos, Trinitat Uneix sumó fuerzas, junto con otras asociaciones, con la Comisión de la Dignidad, quien finalmente pidió al Govern que la antigua cárcel de mujeres —actual Centro Penitenciario de Jóvenes, aunque este será trasladado al nuevo complejo de la Zona Franca antes de acabar el año—, fuese declarada como Bien Cultural de Interés Nacional. La Generalitat aprobó esta declaración el pasado mes de abril, una decisión celebrada por las asociaciones. "Cuando entonces cruzabas la puerta de la cárcel, perdías la libertad, la dignidad; ahora, cruzarla supondrá un reconocimiento a la lucha de género, a la lucha democrática, por lo que es y debe ser algo especial", sostiene en una entrevista con EFE el presidente de Trinitat Uneix y vecino del barrio, Paco Flórez, comparando el momento en el que las presas ingresaban en el centro penitenciario con la entrada al espacio de memoria al que aspira. Por su parte, en declaraciones a EFE, el coordinador de la Comisión de la Dignidad, Pep Cruanyes, reflexiona que el sitio "debe ser un centro de memoria dedicado a la represión de las mujeres”. Aunque Trinitat Uneix pone de manifiesto que querría que se conservara más espacio, tanto Flórez como Cruanyes consideran un “éxito” haber logrado que no se derribe una parte. En noviembre de 2025, el plenario del distrito de Sant Andreu dio luz verde a una proposición de Junts per Barcelona con la que se buscaba preservar la prisión de forma "parcial", propuesta que se aprobó con los votos a favor de Barcelona en Comú y ERC, pero no con los de los socialistas. Lo mismo sucedió en el pleno municipal, donde el gobierno municipal de Jaume Collboni se abstuvo en la votación sobre una proposición presentada por ERC que reclamaba, entre otros, declarar la cárcel como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN). Sin embargo, meses después, el Govern, también liderado por el PSC, pactó con el Ayuntamiento de Barcelona preservar el cuerpo de guardia de la cárcel y los elementos “singulares” del interior del edificio, así como reubicar los elementos del portal de acceso al entorno más cercano de la parte que se conserva de la prisión. Según Flórez, teniendo en cuenta el avance de la extrema derecha, que "quiere borrar la historia que no interesa", hay que "defender" la memoria histórica "más que nunca, y más en España y en Cataluña". "Es de justicia que se preserve una cárcel creada para mujeres en tiempos de franquismo", añade. "Tendríamos que estar orgullosos de las presas encerradas por abortar, adulterio, por ser lesbianas o prostitutas", remarca, mientras señala con orgullo que estas mujeres conquistaron "los derechos actuales" con su lucha y la de los vecinos que se movilizaron en contra de sus encarcelamientos y alojaron a manifestantes en sus casas cuando la policía franquista los perseguía durante las protestas de aquella época. EFE Recursos de archivo en EFEServicios: 8003472517