
El médico cardiólogo y deportólogo, Alejandro Amarilla, advirtió sobre el impacto que las emociones fuertes pueden tener en el cuerpo y detalló qué pautas seguir para disfrutar del fútbol de forma segura.
Viernes 03 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 15:20hs. del 03-07-2026
El fútbol en nuestro país no es un simple entretenimiento; es una experiencia que se vive con el cuerpo y la mente al límite. En vísperas del Mundial 2026, el entusiasmo es total. Sin embargo, detrás de la fiesta, los asados y las cábalas, se esconde un factor de riesgo que la medicina tiene perfectamente identificado: el estrés emocional extremo y los riesgos cardiovasculares.
En diálogo con Ahora Noticias Chaco, el médico cardiólogo y deportólogo Alejandro Amarilla explicó el trasfondo de este fenómeno y brindó recomendaciones esenciales para proteger la salud cardiovascular durante los partidos.
El especialista señaló que la previa de los partidos suele ser un momento sumamente positivo desde lo social, pero advirtió que el panorama cambia drásticamente cuando la pelota empieza a rodar. "Vivimos el fútbol con mucha expectativa y estrés, y mucha preparación en torno al evento. Siempre hay cábalas, juntas para hacer la previa y eso es bueno a nivel social, pero cuando arranca el partido nos ponemos eufóricos y genera ciertas situaciones que en personas susceptibles puede terminar con un evento cardiovascular", explicó Amarilla.
Este peligro no es una mera suposición, sino una realidad respaldada por la ciencia. "Esto es lo que nosotros desde la cardiología lo tenemos estudiado. Hay muchas publicaciones de que han detectado que en los países que juegan el mundial tienen elevación en las internaciones por eventos cardíacos", precisó el médico.
Preparar el cuerpo para el estrés
Ante este escenario, la prevención se convierte en la mejor jugada. Desde la Federación Argentina de Cardiología (FAC) insisten en la importancia de estar preparados para afrontar estas cargas emocionales. "Lo que decimos es que hay que cuidarse, y cuidarse significa estar preparados para soportar el estrés", subrayó el cardiólogo, y enumeró los pasos fundamentales para lograrlo:
Controles al día: Saber si el corazón está en condiciones óptimas.
Adherencia a los tratamientos: "Si ya tuve algún evento cardiovascular, no olvidar ningún medicamento que esté tomando".
Monitoreo: Medirse la presión arterial con regularidad y controlar la situación emocional.
Cuidar los excesos: Evitar el consumo desmedido de calorías, sal y alcohol, ya que todos estos factores favorecen el desarrollo de complicaciones.
Amarilla hizo hincapié en que el peligro no afecta únicamente a pacientes con diagnósticos previos. "Hay muchas personas que no tienen una enfermedad cardíaca hasta el momento que sucede, y cuando hay estrés físico y emocional. Aquel que tendrá un evento cardiovascular es susceptible y tiene una placa de colesterol que puede romperse; cuando estamos en picos de emoción se rompe en ese momento y termina en la guardia médica, y es lo que queremos evitar", advirtió, aclarando que "muchos de los que aparentemente estamos sanos podemos tener algún tipo de alteración cardiovascular".
El tiempo es oro: síntomas a los que estar atentos
Uno de los mayores errores durante los partidos es postergar la atención médica por no querer "perderse" el juego. El especialista fue categórico al respecto: ante la aparición de dolor de pecho o palpitaciones, se debe actuar de inmediato.
"Yo tengo que tratar de darme cuenta que puede ser un síntoma cardiovascular y no esperar a que termine un partido para ir a urgencias, porque el tiempo es oro. El tiempo que tardo es el tiempo que voy a perder neuronas en caso de un evento cerebrovascular o músculo cardíaco", enfatizó.
¿Qué pasa con la medicación?
Finalmente, respecto al uso de fármacos para calmar la ansiedad de los 90 minutos, el profesional dejó una postura clara: "La automedicación nunca es recomendable".
Sin embargo, abrió una ventana para aquellos pacientes que ya cuentan con un seguimiento médico preventivo: "Los pacientes que ya tienen recomendación por su médico, puede ser que algún ansiolítico, tranquilizante o relajante pueda ayudar. Si soy susceptible de tener algún evento cardíaco, puedo usar un ansiolítico para evitar que suba la presión o que me altere de algún modo", concluyó Amarilla.