
La ilusión de levantar la cuarta estrella se desvaneció en el MetLife Stadium. Después de una campaña que había devuelto a la Argentina a una nueva final del mundo, el equipo de Lionel Scaloni cayó ante una España que confirmó su condición de favorita y conquistó su segunda Copa…
La ilusión de levantar la cuarta estrella se desvaneció en el MetLife Stadium. Después de una campaña que había devuelto a la Argentina a una nueva final del mundo, el equipo de Lionel Scaloni cayó ante una España que confirmó su condición de favorita y conquistó su segunda Copa del Mundo. El único gol del partido llegó a los 106 minutos del tiempo suplementario, cuando Ferrán Torres aprovechó una asistencia de Nico Williams y decretó el 1 a 0 definitivo.
La final enfrentó a las dos últimas selecciones campeonas del mundo y a dos proyectos futbolísticos con identidades bien definidas. La Albiceleste buscaba el bicampeonato tras la consagración en Qatar 2022, mientras que el conjunto dirigido por Luis de la Fuente pretendía ratificar el dominio que había exhibido durante todo el torneo. España llegaba después de eliminar a Francia y Argentina, tras dejar en el camino a Inglaterra con un agónico gol de Lautaro Martínez.
Antes del inicio del encuentro, Lionel Scaloni introdujo tres modificaciones respecto del equipo que había superado a los ingleses. Ingresaron Rodrigo De Paul, Gonzalo Montiel y Nicolás González, mientras que España mantuvo la misma formación que había disputado las semifinales.
Un duelo entre dos modelos futbolísticos
El partido estuvo marcado desde el comienzo por el contraste entre ambos estilos. España apostó nuevamente por la posesión, la presión alta y la circulación rápida de la pelota, mientras que la Argentina intentó sostener el equilibrio a partir del despliegue de Enzo Fernández, la experiencia de Messi y la seguridad de Emiliano Martínez.
La Roja llegó a la definición después de una campaña impecable. Había ganado el Grupo H y eliminado sucesivamente a Austria, Portugal, Bélgica y Francia para alcanzar su primera final mundialista desde Sudáfrica 2010. Argentina, en cambio, avanzó con puntaje ideal en la fase de grupos y luego superó a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra.
La superioridad española se hizo evidente a lo largo del encuentro. El conjunto europeo monopolizó la posesión y generó las situaciones más claras, mientras la Selección resistía gracias a las intervenciones del Dibu Martínez y al esfuerzo defensivo de Cristian Romero y Lisandro Martínez. Según distintos análisis posteriores, Argentina prácticamente no logró inquietar el arco defendido por Unai Simón.
Scaloni, el artífice de una Generación Dorada
El gol de Ferrán Torres y el final del sueño
La resistencia argentina se quebró recién en el segundo tiempo suplementario. A los 106 minutos, Ferrán Torres conectó un centro de Nico Williams y marcó el gol que definió el campeonato. El delantero español emuló, de alguna manera, el recuerdo de Andrés Iniesta en 2010 y se convirtió en el héroe de una nueva consagración española.
El desenlace llegó en medio de una final cargada de polémicas y tensión. España había logrado convertir minutos antes por intermedio de Nico Williams, pero el tanto fue invalidado. Sobre el cierre del tiempo reglamentario, la expulsión de Enzo Fernández dejó a la Argentina con diez futbolistas y condicionó el tramo decisivo del encuentro. Más de 80 mil espectadores acompañaron una definición histórica en Nueva Jersey, donde España buscaba su segunda estrella y Argentina la cuarta. El antecedente entre ambos en Copas del Mundo se remontaba a Inglaterra 1966, cuando la Albiceleste se había impuesto por 2 a 1.
El posible adiós de Messi
Más allá del resultado, la final quedará asociada al posible último Mundial de Lionel Messi, capitán y símbolo de una generación que conquistó la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar. A sus 39 años, el rosarino volvió a conducir a la Selección a una definición mundialista, aunque esta vez la historia no tuvo el desenlace esperado. Del otro lado, España confirmó el éxito de un recambio generacional encabezado por figuras como Lamine Yamal, Pedri, Rodri y Pau Cubarsí, futbolistas que marcaron el pulso de un equipo que volvió a la cima del fútbol mundial dieciséis años después de Sudáfrica.
La derrota no alcanza para borrar el recorrido de una Selección que, bajo la conducción de Scaloni, consiguió devolverle protagonismo internacional al fútbol argentino. Sin embargo, el título quedó en manos de una España que supo imponer su juego en el partido más importante del torneo.