
El histórico preparador físico de Diego Maradona analizó el significado del cruce entre Argentina e Inglaterra, destacó el gesto de la Selección con la bandera de las Islas Malvinas y sostuvo que la reivindicación de la soberanía debe canalizarse por la vía diplomática.
El expreparador físico de Diego Armando Maradona, Fernando Signorini, dialogó con Radio Sudamericana y dejó una mirada que combinó el análisis deportivo con reflexiones sobre la causa Malvinas, el rol social del fútbol y la actualidad argentina, luego de la participación de la Selección en el Mundial.
Al referirse al partido frente a Inglaterra, Signorini sostuvo que, desde el plano deportivo, debía entenderse únicamente como un encuentro de fútbol. Recordó que antes del histórico duelo del Mundial de México 1986 le insistió a Maradona en que debía afrontar el compromiso con serenidad.
"La mejor manera de honrar a los caídos era jugar libremente para tener la mayor oportunidad de ganar", recordó que le dijo al capitán argentino, al considerar que los futbolistas ingleses no tenían responsabilidad directa en la Guerra de Malvinas.
En ese sentido, afirmó que la recuperación de las Islas debe buscarse por los canales diplomáticos y no mediante enfrentamientos simbólicos en el deporte. "Tenemos que dar un paso adelante, dejar que la diplomacia actúe y algún día las Malvinas volverán a la Argentina", expresó.
Sin embargo, destacó el homenaje realizado por los jugadores argentinos con la bandera que llevaba la silueta de las Islas Malvinas. Para Signorini, ese gesto fue uno de los momentos más importantes del torneo.
"Yo reivindico el gesto de la bandera. La imagen de la bandera con la silueta de las Islas Malvinas me pareció hermosa", aseguró, aunque insistió en que la reivindicación debe desarrollarse "por los órganos normales y no otra vez por los tambores de guerra".
Durante la entrevista también cuestionó el tratamiento que recibieron los excombatientes tras el conflicto bélico de 1982 y recordó sus encuentros con veteranos en distintas provincias.
"Antes de enojarme con Margaret Thatcher, que por supuesto fue una criminal de guerra, primero quiero pedir explicaciones a quienes mandaron a esos chicos a una guerra demencial", sostuvo. Además, afirmó que los soldados argentinos "fueron tratados mejor por los ingleses cuando fueron vencidos que por los propios militares argentinos".
En el plano futbolístico, Signorini elogió la entrega del plantel argentino pese a la derrota en la final. Consideró que el equipo dio "absolutamente todo" y rechazó que el resultado sea el único parámetro para medir el éxito.
"No creo que Argentina haya perdido la final por cansancio. Son excusas. España fue superior. Hay que admitirlo", afirmó, al tiempo que destacó que finalizar como subcampeón del mundo representa igualmente un logro deportivo.
También dedicó palabras de reconocimiento a Lionel Messi, a quien ubicó entre los grandes talentos de la historia del fútbol junto a Maradona, Pelé, Johan Cruyff y Alfredo Di Stéfano.
Sobre el entrenador Lionel Scaloni, opinó que debería evaluar cerrar su ciclo tras haber conquistado una Copa del Mundo, dos Copas América y alcanzar una nueva final mundialista.
Finalmente, Signorini expresó su preocupación por la transformación del fútbol moderno, al que definió como un negocio cada vez más alejado de su esencia popular. Además, manifestó su intención de regresar a Corrientes para brindar charlas a jóvenes, convencido de que "entrenar es, antes que nada, educar".