
El filósofo Diego Fonti, profesor de la Universidad Católica de Córdoba e investigador del CONICET, analizó el fenómeno social y simbólico que despierta la selección argentina de fútbol.
El filósofo Diego Fonti, profesor de la Universidad Católica de Córdoba e investigador del CONICET, analizó el fenómeno social y simbólico que despierta la selección argentina de fútbol. Sobre lo primero que le genera pensar en la selección, Fonti dijo: "Yo tengo 56 años, entonces no soy una persona futbolera más allá de mi pasión futbolística se despierta cada cuatro años".
Ante la pregunta sobre qué imagen debería quedar de la selección, Fonti respondió: "Capaz que ninguna foto, sino una película -de estas con tramas paralelas-".
El filósofo citó a Pitágoras para explicar la función del espectáculo deportivo: "Hay atletas que van para conseguir la gloria otros que son los comerciantes, que van para hacer negocios para vender choripanes o qué sé yo. Y van los espectadores: los que van a ver lo que pasa". Sin embargo, planteó una salvedad sobre esa mirada: "Para nosotros creo que representa unas cuantas cosas más".
El riesgo del chauvinismo
Fonti advirtió sobre las expresiones de identidad nacional que pueden derivar en actitudes excluyentes: "Había expresiones que a mí me preocupan mucho en algunos puntos. Por ejemplo, de identidad nacional porque a veces sale el chauvinismo de adentro, que es una cuestión complicada".
Para graficarlo, citó a otro filósofo clásico: "Nadie ama a su patria porque sea grande, sino porque es suya".
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Sobre la tensión entre el multiculturalismo de los mundiales y los episodios de violencia y racismo que suelen aparecer hacia el final de los torneos, Fonti respondió: "La discriminación aflora, por ejemplo, cuando nos va mal exactamente. Vos fijate que en el plano económico la mayor cantidad de las veces los problemas raciales en los países suceden cuando las economías están mal. Cuando las economías están bien, en general, no hay problemas raciales".
Sobre el racismo en Argentina, sostuvo: "Por supuesto que hay, pero no por el motivo que ellos dicen, sino por otros motivos quizá el racismo nuestro no se expresa como en Estados Unidos o como en Europa, que tiene expresiones, por ejemplo, segregacionistas. Acá nosotros no tenemos el segregacionismo norteamericano (...) claramente hay racismo".
Fonti citó también una frase de Jorge Luis Borges: "Ser colombiano es un acto de fe". Y añadió: "Ser argentino también es un acto de fe, es una especie de creencia que sostenemos. Y bueno, ahí la vamos construyendo o desarmando según los diversos momentos de la historia".
El fútbol como nueva forma de sacralización
Sobre el rol de los futbolistas como nuevos referentes simbólicos en una época de menor adhesión a las religiones tradicionales, Fonti recurrió al concepto de "sacralización", desarrollado por el sociólogo alemán Hans Joas, cuyo trabajo estudia junto a su equipo de investigación: "Él dice que hay nuevas sacralizaciones. O sea, conviven secularizaciones, Pudimos secularizar, algunos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, la ingeniería, incluso aspectos de la medicina".
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Fonti definió así ese concepto: "Cuando una persona en una experiencia conmovedora tiene un sentido, primero, otorga un sentido a su existencia, que no está dado solamente por la química o la física o la matemática, sino un sentido, y ese sentido le lleva más allá de sí, o sea, le permite cierta autotrascendencia".
Fonti retomó la frase de Karl Marx sobre la religión como "el opio del pueblo" para profundizar su análisis: "Si vos lees la frase entera lo que está diciendo Marx en ese párrafo entero, dice que la religión capta correctamente la angustia, el sufrimiento, pero no lo canaliza correctamente en su perspectiva no entiende las causas correctas, ni mucho menos la solución, pero sí identifica algo profundamente genuino, que es ese sufrimiento".