La bailarina y profesora de danzas Micaela Segovia Baldi interpretó una estatua viviente inspirada en la patrona de Corrientes. La propuesta puede visitarse durante la Bienal Internacional de Escultura de Resistencia.
Miércoles 22 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 10:19hs. del 22-07-2026
Entre las múltiples propuestas artísticas de la Bienal Internacional de Escultura 2026, que se desarrolla en Resistencia, una representación de la Virgen de Itatí se convirtió en uno de los mayores atractivos.
Con más de dos décadas dedicada al arte del estatuismo, Micaela dialogó con Radio Sudamericana y recordó sus inicios y la coincidencia que marcó esta edición: "Participo de la estatua viviente desde el año 2002 y justamente el personaje que interpreté por primera vez era la 'tierna madre de Itatí'. Pero en cada Bienal se estrena un disfraz nuevo y este año era la temática algodón", explicó la artista sobre la decisión de retomar esta devoción popular.
La puesta en escena está a cargo de la artista Micaela Segovia Baldi, profesora de danza, coreógrafa y estatua viviente, quien interpreta a la patrona de Corrientes con una performance interactiva. La propuesta invita al público a acercarse a la imagen y recibir un abrazo simbólico. Segovia Baldi es bailarina, modelo de movimiento y organizadora del Concurso Nacional de Estatuas Vivientes.
La intervención puede visitarse hasta el 26 de julio en el predio de la Bienal Internacional de Escultura, ubicado sobre Avenida de los Inmigrantes 1001, en la ciudad de Resistencia, Chaco.
Según relató Micaela, la elección no fue casual, sino fruto de un profundo debate sobre la necesidad de brindar contención en los tiempos actuales: "Era una manera de llevar luz y hacer una presencia. Últimamente, la última vez que llevé un personaje religioso fue hace diez años, cuando interpreté a Nuestra Señora del Buen Mate. Lo debatimos hasta último momento sobre qué virgen iba; miramos el vestuario y dijimos: 'No, hoy debe ir la de Itatí'. Y estamos sorprendidos de la cantidad de gente que se acercó con su fe", destacó.
Para la artista, la representación trasciende el mero espectáculo y se convierte en un puente de consuelo para los creyentes. Por esa razón, sus atuendos atraviesan un proceso ritual previo: "Parte de este camino es llevar los vestuarios con un sacerdote a bendecir, porque si bien soy una artista, en ese momento hay personas que necesitan una señal o una calma y van y tocan el manto; por eso lo bendigo, para que se contagie esa bendición."
En ese sentido, la preparación física y mental requiere una entrega particular: "El artista se pone en un estado de oración para poder revestirse y llevar tranquilidad a la gente", confesó a la emisora.
La técnica del estatuismo y el desafío físico
Interpretar una estatua requiere un dominio técnico y corporal excepcional, pero sobre todo empatía con el entorno, especialmente con el público infantil. "La técnica del estatuismo tiene mucho de aprender a leer el momento. Hay que dejar que el niño se acerque y no le tenga miedo a la estatua; me acerco a los chicos y me muevo para que no se asusten. Acá lo importante era tener el contacto directo con la gente", sostuvo la profesora de danzas.
Consultada sobre la resistencia física que exige la disciplina, Segovia sorprendió al revelar la marca personal que ostenta en su carrera: "Mi récord sin moverme fue de 9 horas en Corrientes, durante una feria franca."
¿Vuelve la Virgen de Itatí a la Bienal?
Ante la masiva respuesta del público y las muestras de afecto y devoción que recibió a lo largo de las jornadas, la posibilidad de volver a encarnar a la "Patrona del NEA" quedó abierta para los próximos días del evento cultural. "Muy posiblemente lo repita porque le gustó muchísimo a la gente", concluyó.