
La Argentina transitará un recambio generacional que será paulatino: mientras hay jugadores y hasta un cuerpo técnico que ha dejado en veremos su continuidad, las camadas que emergen se empezarán a abrir un espacio.
La Argentina transitará un recambio generacional que será paulatino: mientras hay jugadores y hasta un cuerpo técnico que ha dejado en veremos su continuidad, las camadas que emergen se empezarán a abrir un espacio.
La Selección sufrirá un recambio paulatino (Juano Tesone/Enviado especial).
El dolor y las lágrimas que salpicaron el césped del MetLife paulatinamente irán quedando atrás . Porque, como ha enseñado Lionel Scaloni, la vida sigue. Hay un día después. Y ese día después es el que de a poco se irá gestando. Aunque esta nueva etapa que comenzará una vez que se asienten las sensaciones post Estados Unidos/México/Canadá 26 será distinta para una generación que marcó una era con cuatro gestas que vivirán eternamente en el recuerdo de la gente.
Está claro que las inclemencias del paso del tiempo determinarán el cierre de algunos ciclos: el de Lionel Messi, que decidirá cuánto más estará ligado como futbolista a la Selección Argentina después de la final perdida ante España, de su emotiva arenga, del éxito de su preparación para estar pleno en la Copa del Mundo, y el de Nicolás Otamendi, quien ya había anticipado antes de volar a Kansas City que el Mundial sería su última presentación oficial con la Mayor.
Scaloni, quien le dijo a Olé que a fin de año “seguramente corte” aunque haya esperanzas en AFA de poder retenerlo, en reiteradas oportunidades que resulta muy difícil reemplazar a futbolistas de ese nivel, de esa ambición de competitividad, de semejante ascendencia dentro del grupo. A ese lote también se suma la salida de Ángel Di María, aún reciente.
Este equipo de época irá transicionando. Con o sin Messi. Con o sin Scaloni. No de shock, sino gradualmente: dentro de la generación de futbolistas que actualmente tienen aproximadamente entre 25 y 30 años hay muchísimo valor no sólo en lo que concierne al talento sino también a la experiencia: Julián Álvarez, Enzo Fernández, Cuti Romero, Lisandro Martínez, Alexis Mc Allister, Lautaro Martínez, Thiago Almada y Exequiel Palacios cerraron su segundo Mundial.
Asimismo, Nico González y Giovani Lo Celso incluso sin haber podido estar deportivamente en Qatar fueron parte acompañando: de las evaluaciones que se realicen de ahora en más dependerá el espacio que ocuparán. Y otros talentos que son más grandes (Rodrigo De Paul y Leandro Paredes, con 32; Nico Tagliafico, 33) también resultan importantes no sólo por ser campeones del mundo vigentes con chances de extender su ciclo -dependerá del tiempo y de sus rendimientos en clubes- sino también por lo difícil que es hallar alguien como ellos. Otros “Otamendis”.
Ese potencial que Scaloni ve es el que generará que el nuevo ciclo, en el que emergerán futbolistas que han estado en este Mundial, prorrogue durante algunos meses la participación de esta base de campeones y nuevos talentos como Valentín Barco, José López, Nico Paz y Giuliano Simeone -y, más grandes, Leo Balerdi y Marcos Senesi, quien de hecho jugó la final.
Si todos ellos sostienen en el nivel que vienen manteniendo, serán parte. Y competirán con otros que han estado en la lista de 35 como Matías Soulé (Roma), Nicolás Capaldo (Hamburgo), Agustín Giay (Palmeiras) o Santiago Beltrán, arquero de River, quien viajó y estuvo dos semanas trabajando durante la Copa del Mundo.
Esto último está anclado a un recambio que también llegará al arco: la continuidad de Dibu Martínez, de hecho, parecía garantizada hasta que el arquero posteó que “queda reflexionar muchas cosas y ver como se sigue hacia adelante y si es momento de dar un paso al costado”.
Se esperará a que el tiempo deje decantar las emociones para conocer cómo continuará el ciclo de un marplatense que quedó muy golpeado después del esfuerzo que hizo para estar pese a la fractura en su mano derecha, la cual sanó antes del debut pero que le generó dolor durante la Copa del Mundo.
Independientemente de lo que ocurra con Martínez, está claro, también se irán viendo nuevas opciones para el futuro recambio. Como el pibe de River, como Facundo Cambeses y -ya de las juveniles- a apellidos prometedores como Santino Barbi (atajó en el Mundial Sub 20 de 2025) o José Castelau de Roa, de 17 años, canterano del Real Madrid al que el CT de la Mayor estudia desde hace tiempo.
Porque todo continuará. El recambio del recambio será parte del futuro inmediato. Aunque nada borrará todo lo que ha generado una Selección con identidad propia, que dejó su legado, que llegó al corazón de los argentinos - quedó demostrado en el recibimiento para la subcampeona del mundo- como ninguna otra lo había conseguido desde el Mundial del 86. Un equipo que perdurará en el póster para siempre.
NUEVA YORK (ENVIADO ESPECIAL).
Todos los mensajes de los jugadores de la Selección Argentina tras la final
¿Cuándo regresarían Messi y De Paul a los entrenamientos con el Inter Miami?
Temas que aparecen en esta nota: