
El 1° de agosto se celebra el Día de la Pachamama con el tradicional ritual de la caña con ruda. Cómo prepararla, cuándo tomarla y qué otra alternativa existe.
El 1° de agosto, miles de personas en distintas provincias argentinas vuelven a repetir un ritual que atraviesa generaciones: tomar caña con ruda en ayunas para recibir un nuevo ciclo. La tradición, vinculada a la celebración de la Pachamama, combina elementos de los pueblos originarios y de la cultura popular y sigue vigente como un símbolo de protección, renovación y agradecimiento.
"El ritual de la Pachamama es un acto sagrado de encuentro con la Madre Tierra, que es quien nos sostiene, nos alimenta y nos da la vida. Es un momento para detenernos, reconocer que formamos parte de la naturaleza y agradecer todo lo recibido", explica desde Salta la especialista en terapias energéticas y runóloga Marcela López.
Según explica, cada 1° de agosto "se abre un portal simbólico de renovación". "Muchas personas sienten el llamado a reconectarse con sus raíces, con los ciclos de la Tierra y con la energía de la abundancia entendida no solo como dinero, sino también como salud, amor, paz y bienestar. Es una ceremonia que nos recuerda que todo lo que recibimos merece ser honrado", detalla en diálogo con Clarín.
Día de la Pachamama: cómo preparar la caña con ruda
Dentro de esa celebración, uno de los rituales más conocidos es beber caña con ruda. López la define como "una tradición ancestral muy arraigada en nuestro pueblo. Simbólicamente representa la limpieza, la protección y la fortaleza para comenzar un nuevo ciclo".
La especialista agrega: "Se dice que ayuda a dejar atrás las energías densas acumuladas durante el invierno y a recibir agosto con renovación y esperanza. Más allá de la tradición popular, también nos invita a tomar conciencia de que cada nuevo ciclo puede comenzar con una intención diferente y más luminosa".
Según explica López, la caña de ruda suele prepararse con casi un mes de antelación. "Generalmente, se prepara el 7/7 para poder beberla el 1° de agosto, aunque también puede guardarse hasta un año", señala.
Para hacerla, se coloca ruda macho dentro de una botella de caña blanca y se deja macerar.
De todos modos, no existe una única forma de hacerlo. Muchas personas la preparan apenas unos días antes de la celebración y también forman parte de la tradición familiar, aunque el macerado sea más corto.
Además añade que, como la caña con ruda tiene un sabor intenso y amargo, hay quienes le agregan una cucharadita de miel antes de beberla. También puede conseguirse ya preparada en herboristerías y tiendas esotéricas.
Según la tradición, el 1° de agosto se toma en ayunas. "Generalmente son tres traguitos en ayunas, esta práctica busca atraer la salud y la buena suerte, alejando así cualquier maleficio que pueda acecharnos", concluye López.