
El ministro de Turismo de la provincia aseguró que hay picos de ocupación del 80% en los Esteros del Iberá y un buen movimiento económico en la temporada de invierno. Sin embargo, en contraste, trabajadores de hoteles céntricos de la ciudad de Corrientes afirman que la ocupación no llega al 50% y que las estadías son cada vez más cortas.
La temporada de vacaciones de invierno en Corrientes deja dos panoramas diferentes según el lugar y el sector consultado. Mientras que desde la cartera de Turismo destacan el buen desempeño en los Esteros del Iberá y los destinos vinculados a la pesca deportiva, desde los hoteles de la capital correntina aseguran que atraviesan una situación preocupante.
En diálogo con Radio Sudamericana, Juan Enrique Braillard Poccard, actual ministro de Turismo de Corrientes, señaló que la provincia registra picos de ocupación hotelera del 80%, principalmente en los portales de acceso a los Esteros del Iberá, con los niveles más altos en Carlos Pellegrini y buenos indicadores también en Concepción del Yaguareté Corá.
Respecto de la ciudad de Corrientes, Braillard Poccard indicó que la ocupación de las plazas hoteleras tradicionales ronda el 50%, mientras que las unidades temporarias presentan cifras similares.
"Son números que se esperaban en este contexto del país, venimos con buenos números y con un buen impacto económico en la región", dijo Braillard Poccard en este medio.
La mirada de hoteleros de la Capital
Fernando, trabajador de un hotel céntrico, aseguró en declaraciones a Radio Sudamericana que la ocupación no alcanza el 50% durante la segunda semana del receso invernal y afirmó que el panorama es incluso más complicado que el registrado en igual período del año pasado.
Según explicó, disminuyeron notablemente las consultas por reservas y las estadías pasaron de durar entre tres y cinco noches a reducirse, en muchos casos, a una sola. “Corrientes se está volviendo un lugar de paso”, sostuvo, al señalar que muchos turistas descansan una noche en la ciudad antes de continuar viaje hacia otros destinos, principalmente aquellos vinculados a la naturaleza.
El trabajador también remarcó que la falta de propuestas culturales y espectáculos repercute en la permanencia de los visitantes y aseguró que la situación impacta de manera directa sobre la gastronomía y el comercio.
Además, indicó que los turistas muestran un comportamiento de consumo mucho más cauteloso, comparando precios y buscando descuentos antes de decidir dónde alojarse o comer.