
Hablamos con Diego Jaraz, coguionista y codirector coreográfico de la propuesta que desembarcó en el Centro Audiovisual Inmersivo de Colegiales.
Hablamos con Diego Jaraz, coguionista y codirector coreográfico de la propuesta que desembarcó en el Centro Audiovisual Inmersivo de Colegiales. Un recorrido por el proceso de creación de estos personajes corpóreos que habitan el planeta Pelurno y proponen un viaje sensorial lejos de los clichés tradicionales.
Crear un espectáculo para las infancias desde cero, sin apelar a marcas preexistentes ni a licencias internacionales, es un desafío de alta exigencia artística. Esa fue la premisa con la que el equipo de Maclab, bajo la dirección general de Christian Mayer, se unió para dar vida a Los Astrópicos, la banda musical integrada por Zetta, Pixie, Lumo, Electra y su mascota Blip. Tras su paso por el escenario de Kidspalooza, la propuesta se instaló en la cúpula del CAI (Centro Audiovisual Inmersivo, Av. Jorge Newbery 3039, CABA) con una puesta que combina muñecos corpóreos, sonido envolvente y proyecciones inmersivas.
Detrás de este recorrido espacial se encuentra la mirada de Diego Jaraz, reconocido creativo de la escena nacional que aporta su experiencia en el guion -junto a Aldana Duhalde y Rosario Narvaja- y en la dirección de puesta y coreografía junto a Vanina Said. "Hay mucha creatividad, muchas ganas y sobre todo una idea nueva; hoy en día eso cuesta mucho porque hay mucha copia. Nos juntamos porque teníamos ganas de hacer algo distinto para un nicho tan importante como es el de los niños, que a veces consumen lo que hay. Queríamos posicionarnos con una propuesta donde los personajes y la historia fuesen creados especialmente", explica Jaraz sobre el germen del proyecto. Con una formación profundamente ligada a su trabajo durante años junto a maestros como Hugo Midón y Carlos Giannini, el dramaturgo reivindica la necesidad de considerar la inteligencia del público infantil. "El mundo de Los Astrópicos va muy de la mano con concebir a las infancias como seres pensantes. Hay obras donde se cree que la interactividad es preguntarle al público dónde está el muñeco gigante y que los chicos le griten '¡ahí!'; esto va por las antípodas de ese pensamiento", señala sobre la construcción del conflicto, en el que no hay villanos tradicionales: "En nuestro show, los malos no son tan malos. Aparece Silencio, un personaje digital a quien le molesta el ruido de la banda simplemente porque no puede dormir. A partir de ahí, de una manera lúdica, colorida y con canciones, se demuestra que se puede llegar a un acuerdo y convivir". Aquí la entrevista completa.
El proceso de desarrollo requirió una investigación exhaustiva del equipo en cuanto a alturas, gamas cromáticas y registros vocales de los personajes para representar diversos géneros musicales que van desde el pop y el rock hasta el rap y los ritmos latinos. A esto se le suma el despliegue coreográfico de Said -exintegrante de De La Guarda y del equipo de Cirque du Soleil-, que potencia el entorno digital de la sala.
La elección de la sede también responde a una búsqueda deliberada por descentralizar la oferta infantil fuera del eje de la calle Corrientes. "Estamos en Jorge Newbery entre Zapiola y Freire. Hay mucha gente que vive por esa zona y no necesita trasladarse al centro. Además, el lugar está preparado especialmente para que la experiencia empiece desde que se entra al hall, con puntos de interacción y fotos", destaca el actor. El espectáculo presenta funciones de miércoles a domingos a las 17, hasta el 2 de agosto. Encontrá acá más info sobre las entradas.
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