
Madrid, 4 jul (EFE).- El pollo para asador encara una temporada estival con una demanda al alza -en zonas de costa se incrementa hasta el 35 % respecto a otras épocas- y con precios de venta al público entre los 10 y los 14 euros por unidad según la zona, es…
Madrid, 4 jul (EFE).- El pollo para asador encara una temporada estival con una demanda al alza -en zonas de costa se incrementa hasta el 35 % respecto a otras épocas- y con precios de venta al público entre los 10 y los 14 euros por unidad según la zona, es decir, entre un 10 y un 12 % más baratos que hace un año. Así lo avanzan a EFE fuentes sectoriales, que aseguran que para este verano hay un mayor equilibrio entre oferta y demanda, después de un verano de 2025 en el que la incidencia de la gripe aviar en la producción de aves para carne en algunos países europeos y en Estados Unidos fue mayor y terminó impactando en el comercio nacional. Se estima que el volumen de carne de pollo asado consumida en los meses de verano supera los 50 millones de kilos, con una producción de 2,5 millones de pollo semanales y unos 12.000 asadores de venta, según las mismas fuentes. Las ventas de este pollo, en concreto, suben un 15 % en las zonas del interior peninsular y un 35 % en áreas costeras como el Mediterráneo andaluz. Eugenio Arenas es presidente de la empresa mayorista Grill & Chicken y fundador de Central de Compras de Asadores de Pollo, que comercializa cerca de 120.000 pollos semanales para su venta en el norte de Europa y unos 100.000 pollos en España, además de haber lanzado ahora su línea de asadores propios en Granada. Arenas valora que se trata de un alimento que atrae tanto al turista nacional como extranjero porque "todos" lo consumen por su sabor y precio, pero también por ser una "proteína de alta calidad, baja en grasa y de fácil digestión". Es, además, el "rey" entre las opciones de comida para llevar en verano. Desde la interprofesional de carne avícola (Avianza), su secretario general, Jordi Montfort, ha destacado que el pollo asador es "uno de los mejores ejemplos" sobre cómo la carne de ave forma "parte de los hábitos cotidianos de los españoles". Cada verano se convierte en protagonista de reuniones familiares, comidas al aire libre y encuentros entre amigos, consolidándose como una opción "cercana, versátil y profundamente arraigada" en la cultura gastronómica, ha señalado a EFE. Detrás de esa tradición, ha apuntado, existe un sector "estratégico" para el país, ya que España es la segunda potencia de carne de ave de la Unión Europea, con alrededor del 13 % de toda la producción comunitaria, solo por detrás de Polonia. Un liderazgo que, bajo su punto de vista, refleja la "fortaleza" de una cadena de valor "comprometida con la calidad, la seguridad alimentaria, el bienestar animal y la sostenibilidad". Por eso, ha defendido la compra de pollos asador elaborados bajo el sello "Aves de España" porque supone apostar por un producto nacional, por la labor de "miles" de granjeros y empresas españolas y por un modelo de producción que cumple los estándares "más exigentes" del mundo. Precisamente Avianza cuenta con una guía de consejos veraniegos y recetas a la hora de preparar un barbacoa con carne de ave. En el caso de pollo asado, el "secreto" está en combinar el carbón con madera de encina aún humeante para darle un toque "más ahumado". Si la elección, en cambio, es solo de leña, lo ideal es buscar leñas duras como la encina o el roble, que generarán brasas más duraderas. Entre los trucos para conseguir un pollo asado "perfecto", la interprofesional recomienda sacar el pollo de la nevera un rato antes de cocinar, poner el horno a máxima potencia, asarlo con la pechuga hacia arriba y salpimentarlo unas "horas o incluso un día antes". EFE