
La jueza de Familia, Niñez y Adolescencia N.º 4 Carolina Macarrein respondió a la denuncia pública realizada por la abogada y madre Sabrina Romero, quien afirmó a este medio que
Viernes 24 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 11:33hs. del 24-07-2026
La jueza de Familia, Niñez y Adolescencia N.º 4 de Corrientes Carolina Macarrein, respondió a la denuncia pública realizada por la abogada y madre Sabrina Romero, quien afirmó que “le quitaron” a su hijo durante un procedimiento judicial. El conflicto se originó en una disputa entre los progenitores por el vínculo del niño con su padre.
Según explicó la magistrada, la intervención judicial ocurrió en el marco de un expediente por derecho de comunicación y el menor quedó bajo el cuidado paterno. La jueza sostuvo que la madre puede mantener contacto con su hijo y afirmó que “no tiene prohibición alguna”.
Macarrein sostuvo que durante el trámite judicial existieron “reiteradas y sistemáticas obstrucciones” al vínculo del padre con el niño y afirmó que se realizaron más de diez convocatorias a audiencias que no fueron cumplidas por parte de la progenitora. También explicó que antes del procedimiento acudió personalmente al domicilio de la madre junto a funcionarios judiciales para intentar evitar una intervención más compleja.
Romero había denunciado públicamente presunta violencia familiar, violencia institucional y cuestionado el procedimiento realizado para retirar al niño de su domicilio. En declaraciones a Canal 5TV, sostuvo que tanto ella como su hijo habían sido víctimas de violencia y afirmó: “Mi ex marido nos ha violentado a mi hijo y a mí y nos dejó sin alimentos”.
La abogada también había señalado que la Justicia no habría tenido en cuenta sus planteos, que el niño habría interrumpido un tratamiento médico y cuestionó la actuación del Juzgado de Familia N.º 4. “No me escuchan, no le dan curso a mis escritos y se vulneran nuestras garantías constitucionales”, había expresado.
Frente a esas declaraciones, la jueza Macarrein aclaró que, por tratarse de una causa vinculada a niñez y familia, existe un deber de confidencialidad, pero precisó: “Me parece que ya está decantándose la situación, que en su momento fue muy sensible, como lo son todos los casos judicializados de niñeces y de familias. Son temas muy sensibles, por eso también soy respetuosa de esa sensibilidad y me atengo a la confidencialidad que tienen las causas judiciales en esta materia”, explicó.
La jueza aclaró que la madre puede comunicarse con su hijo
Sobre si el niño quedó bajo el cuidado del padre y si la madre podía continuar viéndolo, Macarrein respondió: “El niño está con su papá y su mamá no tiene prohibición alguna”.
La jueza explicó que la situación está relacionada con el cumplimiento de un esquema de comunicación entre los progenitores. “Como estaba pactado entre ellos, tienen que respetar un plan de comunicación pactado acordado por ellos, y en ese sentido no hay ninguna discusión”, afirmó.
Además, aseguró: “La mamá tiene absoluta libertad, de hecho tengo el conocimiento de que se han llamado, se mandaron fotos, el niño la saludó, hablaron por teléfono, envió los enseres personales del chico”, detalló. De este modo, desmintió la versión de la mujer que acusó no tener contacto con su hijo desde hace varios días.
Macarrein señaló: “Deberán gestionar los progenitores la forma y los horarios que puedan ser mejores para el niño”, sostuvo.
“No se trataba de tenencia, sino del derecho de comunicación”
La magistrada explicó que el expediente no estaba centrado en una disputa por la tenencia del niño, sino en una dificultad para garantizar el vínculo con su padre. “Ya no se habla de tenencia sino del cuidado de los niños, pero en realidad eso era menos aún complejo porque se trataba simplemente del derecho de comunicación, lo que conocemos como visitas, que estaban obstaculizadas al papá del niño desde hacía varios meses”, indicó.
Según Macarrein, durante el proceso judicial se produjeron distintos episodios que dificultaron ese vínculo. “En ese trámite judicial hubieron reiteradas y sistemáticas obstrucciones a ese vínculo por parte de la progenitora, quien se sintió de alguna manera violentada o atacada, que de ninguna forma lo fue y se expresó libremente en los medios como ustedes pudieron también atender”, afirmó.
La jueza explicó que esas situaciones se reflejaron, según su versión, en reiteradas convocatorias judiciales que no pudieron concretarse. “Se la convocaba a audiencia, no venía, se la convocó más de 10 veces, se le ofrecía buscarla con móvil, de diversas maneras y no pasaba”, relató.
También mencionó: “Presentaba certificaciones médicas apócrifas sobre situaciones de enfermedad que después demostrábamos que no, los profesionales la desmentían”, aseguró.
La denuncia por violencia y la cuota alimentaria
Sobre una denuncia que la madre habría realizado contra el padre del niño, Macarrein explicó que existió una presentación, pero que luego fue dejada sin efecto. “Hubo una denuncia que ella misma desestimó”, afirmó.
La jueza explicó que el planteo estaba relacionado con una supuesta violencia económica.“No era violencia física, ni psicológica, ni nada, sino que entendió que existía una violencia económica, la cual desapareció cuando se le fijaron los alimentos a favor de la mamá y del niño en un 40% de los haberes del señor, entonces allí quedó sin efecto”, señaló.
Sobre el cumplimiento de la obligación alimentaria, afirmó: “Cumple con eso desde hace siete meses y desde hace seis no lo veía al niño”.
La intervención antes del retiro del niño
Macarrein también explicó cómo fue el procedimiento previo al retiro del niño del domicilio materno y aseguró que intentó evitar una situación conflictiva. “Un día antes de la situación que luego fue en principio considerada un proceso o por algún medio considerada como un poco violenta, personalmente me constituí en el domicilio de la señora donde estaba el niño”, relató.
Según indicó, tomó esa decisión luego de analizar la situación junto al asesor de menores y otros funcionarios judiciales. “Una pericia interdisciplinaria muy precisa y muy tajante respecto de ese tema nos obligaba a actuar”, manifestó.
Macarrein sostuvo que, tras esa intervención, la madre mantuvo su negativa. “La señora se negó una vez más, y yo para evitar que fuera un trámite violento me retiré, nos retiramos y tuvimos que delegar la restitución del niño a un negociador judicial policial”, explicó.
“Ninguna decisión va a poner en riesgo al niño”
La jueza remarcó que todas las decisiones adoptadas tuvieron como eje la protección del menor. “Quiero ser muy cuidadosa con la información y dar la garantía de que ninguna cosa que afecte o que ponga en riesgo o en peligro a un niño va a ser una decisión de esta magistrada”, afirmó.
Sobre la continuidad del expediente, indicó: “Voy a respetar los acuerdos de los padres, por supuesto, el proceso está en pie, pero entendemos que ahora hay una solución que cumplir”, concluyó.