
Mezclando todo, las declaraciones presidenciales post Mundial FIFA 2026, fueron un collage de fútbol, política internacional, datos económicos, reproches a los ciudadanos que viajaron e incluso fake news.
Mezclando todo, las declaraciones presidenciales post Mundial FIFA 2026, fueron un collage de fútbol, política internacional, datos económicos, reproches a los ciudadanos que viajaron e incluso fake news. En la cuestión Malvinas, fue llamativo el desconocimiento de la Resolución 2065 que logró el gobierno de Arturo Illia en 1965.
Los tropiezos comunicacionales del gobierno nacional en el último tramo del Mundial dejaron expuesta la ausencia de voceros, la nula estrategia cuándo no puede generar un enemigo, el intento de pegarse al prestigio de la Selección Nacional y la apelación única a lo que debería ser el último fin: la voz del Presidente para definir políticas mínimas.
Todo comenzó con la ministra de Seguridad y su ya famoso “mapita”. Con el blooper consumado, bastó que un hincha pinte una sábana del hotel, se la tire al campo de juego a los jugadores y que estos la muestren al mundo entero para que el paso en falso termine de dar inicio a un serie de traspiés que tomó a su mando el propio presidente.
Apenas terminado el partido, Javier Milei salió al aire con el periodista que terminaba de relatar el triunfo de Argentina contra Inglaterra, tal como había hecho minutos después del triunfo argentino contra Egipto.
Comentó el juego, se mostró emocionado y afirmó que “no había que caer en slogans populistas rancios” porque no había que mezclar las cosas y que “las Malvinas se recuperan con diplomacia y no con gestos berretas”. También dijo que la Casa Rosada estaba a disposición del festejo y que ya estaba todo coordinado por su hermana para que esté vacía y con la sola presencia de Casa Militar. “Nadie les va a cogotear la fama”, dijo con el fondo del sonido ambiente del estadio en Estados Unidos.
El vocero presidencia hizo su aporte y escribió en X 'país bananero' para referirse a la Argentina"
Al otro día, en El Observador, contó que mira los partidos en el cine de Olivos con su hermana y que esa era su cábala por lo que no iba a viajar a ver la final, y volvió a romper aquella tradición futbolera intocable para cualquier jugador: anticipó un triunfo y qué haría en ese caso.
“No habrá ninguna figura política ni persona vinculada a la política que empañe o intente apropiarse de un logro que es de este grupo extraordinario de jugadores”, explicó a tres días de la gran final con España. Cuándo se lo consultó por la bandera de las Malvinas que desplegó Lo Celso, respaldó a los jugadores al mismo tiempo que cuestionaba a su vicepresidente dejando una frase que nadie puede determinar si fue dedicada a Victoria Villarruel, a los jugadores o a ambos.
En esa misma entrevista debió explicar la presencia del viceministro de Justicia en el mundial y cuestionó a los que “lloran” porque no llegan a fin de mes y pagan entradas caras en el mundial. En ambas notas, el cierre fue con Milei hablando de economía y del índice de inflación.
La tropa digital oficialista intentó instalar críticas del kirchnerismo a la Selección utilizando incluso una fake news que fue replicada por funcionarios públicos de una supuesta entrevista de Ernesto Tenembaum a Máximo Kirchner"
El Presidente habló una vez más en Radio Mitre luego de la derrota argentina en la final.
En medio de todas estas declaraciones en las que se mezcló el fútbol, la política internacional y la introducción de datos económicos -en especial el índice de inflación-, por parte del presidente en medio de charlas emotivas a la luz de la Scaloneta, la tropa digital oficialista intentó instalar la idea de críticas del kirchnerismo a la Selección utilizando distintos recursos y llegó incluso a promover una fake news que fue replicada por funcionarios públicos de una supuesta entrevista de Ernesto Tenembaum a Máximo Kirchner.
Por su parte la Cancillería a las pocas horas de terminado el partido contra Inglaterra emitió un comunicado cuestionando el paso de un buque militar británico el 2 de julio. El vocero presidencial hizo su aporte y escribió en X “país bananero” para referirse a la Argentina.
El domingo de la final, al menos tres columnistas políticos de los diarios nacionales resaltaron una información que sostenía que el presidente personalmente había tendido un canal de diálogo con los jugadores de la selección para coordinar el post final.
Luego de la derrota argentina llegó el punto más crítico de la comunicación gubernamental cuándo el presidente emitió un tuit confuso sobre un posible feriado que quedaba en manos de la decisión de los jugadores. Durante la noche del domingo, la incertidumbre reinó en una sociedad que no sabía si al otro día trabajaba o no, al mismo tiempo que los canales de televisión mostraban serios incidentes en el Obelisco entre la Policía de la Ciudad y quienes se habían reunido a festejar.
En esta confusión generalizada, entrada la noche del domingo la AFA confirmaba el regreso de algunos jugadores al país. Ocurrió alrededor de las 20 del lunes en Ezeiza, donde el gobierno preparó una recepción con alfombra roja y la orquesta de los Granaderos pero sin ningún funcionario. Mientras LN+ transmitía esas imágenes, el presidente decidió hablar una vez más en esa pantalla.
El feriado había quedado lejos, de los festejos se encargarían unas tres mil personas que escoltaron el micro desde el Aeropuerto hasta el predio y el gobierno volvió a consumirse tokens de su credibilidad.
La narrativa libertaria tiene una peculiaridad: explicita con grandilocuencia al mismo tiempo que hace otra cosa. Milei salió al aire en la transmisión de los partidos apenas terminados los triunfos más resonantes de la selección para ser entrevistado por el relator, volvió a hacerlo a la mañana siguiente del triunfo y habló por televisión en el momento del arribo de los jugadores a Ezeiza.
Sin embargo, su discurso siempre fue que el festejo debía ser sin políticos y que no había que utilizar el logro de esos jugadores ¿Cuál era el objetivo comunicacional del presidente, sino capitalizar un triunfo deportivo en el mismo momento que ocurría?
De la misma manera que una vez que la imagen de Lo Celso dio la vuelta al mundo con el trapo, el propio presidente y la comunicación oficial de Cancillería sobreactuaron la defensa de la soberanía incluso con afirmaciones muy discutibles como que es la primera vez que Naciones Unidas convocó a Gran Bretaña al diálogo, cuándo es algo que ocurre fruto de la Resolución 2065 que logró el gobierno de Arturo Illia en 1965.
El gobierno nacional tuvo una intención clara: volver a generar una grieta en la que de un lado estaba el oficialismo y la selección de Scaloni y Messi y del otro, los Kukas que odian a los jugadores e intentó mostrar un Presidente empático y solidario capaz de desalojar la Casa Rosada para un encuentro del pueblo y sus ídolos. Y lo hizo, una vez más, poniendo en riesgo la palabra presidencial que quedó enredada en discusiones, defensa de un funcionario de segunda línea, contradicciones y explicaciones falaces.
*Director de la consultora de comunicación Zonda, autor de "Fusco, el fotógrafo de Perón" y "Ahora Alfonsín. Historia íntima de la campaña electoral que cambió la Argentina para siempre" (coautoría con Rodrigo Estévez Andrade)
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