
Julia Rigueiro, analista económica del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analizó los alarmantes datos del Banco Central sobre el nivel de endeudamiento en el país. Advirtió que la situación es
Viernes 24 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 19:09hs. del 24-07-2026
El endeudamiento de los hogares y las empresas volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública nacional. La combinación entre la caída del poder adquisitivo y el aumento de las tarifas transformó el pago de las cuentas corrientes y los resúmenes de tarjeta en una barrera casi infranqueable. En diálogo con Radio Sudamericana, Julia Rigueiro, analista del CEPA, desglosó las cifras oficiales que encienden las alarmas en el sector financiero y social.
Según explicó la especialista sobre la base de los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la cantidad de personas con problemas para cancelar sus deudas se incrementó vertiginosamente en los últimos dos años: "El tema del endeudamiento en familias y empresas nos viene ocupando la agenda pública por la caída de ingresos, porque parece una utopía llegar a fin de mes”.
"Lo que evidencia la información provista por el Banco Central es que, a partir de noviembre del año pasado, creció la ratio de irregularidades en el crédito: personas que adeudan créditos, tarjetas de crédito o deudas con billeteras virtuales. De 3 millones en febrero de 2024 pasamos a 5 millones en 2026; casi se duplicaron los morosos”.
Para la economista, el centro del problema radica en el destino que las familias le dan al financiamiento, lejos de tratarse de consumos suntuarios o decisiones irresponsables:
"Si cruzamos estos datos y somos abiertos de mente para ver dónde está esa mora, podemos identificar que supermercados como Carrefour tienen un 50% de morosidad. Eso demuestra que las personas se endeudan para comprar comida. Si lo comparamos con la caída del consumo masivo o las dificultades para pagar los servicios básicos, nos damos cuenta de que es una realidad más compleja que una irresponsabilidad personal".
Peor que en la emergencia sanitaria
Al analizar la gravedad del escenario actual en perspectiva histórica, Rigueiro remarcó que los indicadores superan los registros del periodo de confinamiento por el COVID-19: "Estamos en una situación más grave que en la pandemia. En la pandemia había un 27% de morosidad; hoy estamos peor que en la peor crisis mundial de las últimas décadas."
Asimismo, la analista subrayó el empeoramiento en las categorías de incobrabilidad que maneja la entidad rectora: "El BCRA divide la situación de deuda en cinco niveles: la 1 es normal y de la 2 a la 5 cambia según la cantidad de días o meses sin pagar. La situación 2 y 3, que son retrasos de días, es un porcentaje que casi no existe. Es decir, hay mucha más gente en situación 4 y 5: quienes dejan de pagar por meses o directamente ya no pagan".
Desinformación, restricciones crediticias y el impacto en empresas
Otro de los puntos críticos que abordó Rigueiro fue la falta de transparencia en la información financiera al momento de tomar un crédito, lo que agrava la bola de nieve del endeudamiento: "Hay una dificultad o encriptamiento de la información sobre cuáles son las tasas nominales actuales o cómo calcularlas. Es fácil sacar un préstamo o tomar deuda, pero no le explican a la gente qué son las TNA".
Ante este panorama de incobrabilidad, "los bancos han restringido bastante el otorgamiento de créditos", lo que paraliza la fluidez del consumo. En cuanto al sector corporativo, la analista precisó que la mora no solo golpea a los hogares: "En el caso de las empresas, las más afectadas son las de la construcción, que es el sector más golpeado desde que asumió este gobierno".
Finalmente, Rigueiro planteó la necesidad de una intervención estatal para paliar la crisis económica de las familias, citando ejemplos regionales: "No es una situación que no haya pasado antes, pero acá el problema es qué pretende hacer el gobierno. En Brasil, por ejemplo, hicieron un plan de gobierno específico para desendeudar a las familias".