
El equipo de Eduardo Coudet no se recuperó de la eliminación de la Copa Argentina y sumó un nuevo tropiezo frente al Guapo en el Monumental.
El equipo de Eduardo Coudet no se recuperó de la eliminación de la Copa Argentina y sumó un nuevo tropiezo frente al Guapo en el Monumental.
River no pudo con Barracas y sumó otra dura derrota. Foto: Marcelo Carroll.
El uno por uno de River frente a Barracas Central
En la jugada del gol de Barracas cortó un centro peligroso, pero el rebote le quedó a Morales. Controló otro remate del delantero y achicó rápido ante un avance de Maroni.
Activo, bien abierto por la derecha, fue constante opción de salida, pero le costó llegar hasta el fondo con claridad por la férrea barrera defensiva del visitante.
Perdió de arriba y no pudo frenar la carrera de Insua en la previa del grito del Guapo. Anotó de cabeza en una proyección al área rival, pero el VAR trazó líneas y estaba un paso adelantado.
En su ansiado debut fue capitán y aportó toda presencia y liderazgo de Selección. Sólido en el juego aéreo, asustó de entrada a todo Núñez con un mal pase hacia adentro que casi termina en gol de Morales. Terminó buscando como #9.
El despliegue de siempre y peligroso con sus centros al área que no encontraron destinatario. Sobre el final tuvo un tiro libre y la pelota no pasó la barrera.
Se metió en el 11 por la lesión de Moreno. Criterioso para los pases y al momento de encontrar su mejor ubicación, le faltó ser más vertical a la hora de la distribución y reinició mucho el juego hacia atrás.
En el eje con Silva a la hora de defender y unos metros más adelante cuando River tuvo la pelota, le costó en la marca y tampoco influyó llegando por sorpresa al área. Flojo.
Auspicioso arranque, movedizo, con un remate desde lejos. Sin embargo, se fue apagando y continúa sin poder ser el volante de desequilibrio que River necesita para generar fútbol.
Le costó mantener el desequilibrio que tuvo en su anterior partido ante Aldosivi. En la acción más determinante que protagonizó, recibió un empujón de Barrios en el área cuando se iba en velocidad y pudo ser penal.
Primer tiempo intrascendente y con pérdidas constantes del balón, sin poder progresar en velocidad. Su única intervención importante fue un tiro libre al travesaño.
Jugó mucho de espaldas al arco. Intenso para presionar en la salida y disputar cada pelota, le faltó precisión en los toques de primera y sumó un cabezazo a los guantes de Miño.
Buscó romper con la gambeta, arrancando como mediapunta. Çomo extremo derecho, complicó a Insua y terminó por la izquierda.
Le dio fuerza al ataque con su movilidad. Tuvo un anticipo de cabeza y la pelota salió cerca del palo. Después sacó un puntinazo que fue a las manos de Miño.
Ingresó y se ganó la amarilla por una dura falta a Candia.
Con apenas un entrenamiento encima y a menos de 48 horas de haber llegado desde México, mostró chispazos de su calidad. En la primera que tocó, enganchó y sacó un remate que fue al cuerpo del arquero.
Aunque no dirigió por estar sancionado, estuvo en contacto con Ariel Broggi a través de su ayudante, Damián Musto. A la hora de los cambios, apostó otra vez por cuatro delanteros sin apuntar a la falta de generación de fútbol.
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