
Cada 27 de julio se festeja una nueva edición de la Cabalgata de la Fe, un encuentro multitudinario de peregrinos en conmemoración del santo de los médicos y enfermos
San Pantaleón fue un médico y mártir cristiano que vivió en el siglo IV. Es considerado uno de los santos más populares de la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica. Según la tradición, Pantaleón nació en Nicomedia, en la actual Turquía, alrededor del año 275 d.C. Era hijo de una familia pagana, pero se convirtió al cristianismo después de conocer a un sacerdote llamado Hermolao. Pantaleón se convirtió en un médico muy respetado y utilizaba su habilidad para curar a los pobres y a los marginados. Sin embargo, su fe cristiana lo llevó a ser perseguido por el emperador romano Diocleciano. Fue martirizado alrededor del año 305 d.C. Según la leyenda, Pantaleón fue sometido a terribles torturas, pero sobrevivió milagrosamente. Finalmente, fue atado a una higuera seca y decapitado. Después de su muerte y regada con su sangre, la higuera floreció.
San Pantaleón es considerado el patrono de los médicos y los enfermos. Su festividad se celebra el 27 de julio. Es venerado en muchas partes del mundo, especialmente en Italia, Grecia y Rusia.
En América Latina, su culto se extendió gracias a la influencia española e italiana de los inmigrantes.
La Cabalgata de la Fe es una procesión que se realiza en la fiesta de San Pantaleón en Nápoles, Italia. Esta tradición se remonta al siglo XIV y tiene sus raíces en la Edad Media. Durante la peste negra, los napolitanos atribuyeron su salvación a la intercesión de San Pantaleón. Para agradecerle, organizaron una procesión en su honor, que incluía una cabalgata con personas disfrazadas de ángeles, santos y personajes bíblicos. Con el tiempo, la cabalgata se convirtió en un elemento central de la fiesta de San Pantaleón, que se celebra el 27 de julio. La procesión incluye carrozas decoradas, bandas de música, bailarines y, por supuesto, fieles participantes, es un ejemplo de cómo las tradiciones religiosas pueden evolucionar y adaptarse a lo largo del tiempo, reflejando la cultura y la identidad de una comunidad.
Esta tradición tiene su versión particular en la Argentina, más particularmente en la provincia del Chaco.