
La profanación se produjo durante la noche del lunes en Bosnia y Hertzegovina. Pintaron el rostro de la virgen e incendiaron el altar de la iglesia de San Jacobo. Un hombre fue detenido por los investigadores.
La famosa imagen de la Virgen María de Medjugorje que se venera en Bosnia y Hertzegovina como "reina de la paz" fue vandalizada con pintura negra y frases ofensivas, mientras una capilla cercana terminó incendiada en el marco de una ataque perpetrado en la madrugada de este martes que causó conmoción entre los católicos de la zona.
La profanación, según lo informado por la agencia de prensa del Vaticano, habría sido obra de un joven polaco que terminó detenido horas después.
Cerca de las 4:30, la policía de Bosnia y Herzegovina recibió un llamado telefónico alertaron que el rostro y las manos de la imagen de la Virgen de la Colina de las Apariciones, o Podbrdo, estaban cubiertos de pintura negra.
También en la zona se detectaron mensajes ofensivos para el catolicismo y leyendas como "diablo con polleras".
Casi una hora después, un nuevo llamado a la central de emergencias pedía ayudar porque había un incendio en el altar exterior de la iglesia de San Jacobo.
Los investigadores constataron por las imágenes registradas por las cámaras de seguridad que el incendio había sido intencional. Un muchacho, con gorra, bermudas y una camisa escocesa había entrado con un bidón con combustible y un vara larga y prendió fuego en el altar de la capilla.
Horas después, el hombre de unos 32 años y al parecer de nacionalidad polaca fue detenido por los investigadores de la Policía en un descampado de la localidad de Ljubuski.
El Vaticano reprodujo este mediodía el mensaje de la parroquia de Medjugorje que condenó los actos de vandalismo que dañaron varios de sus lugares de oración y pidió a los fieles "evitar responder al mal, con más mal".
La parroquia informó que dispuso la limpieza y las reparaciones de los sitios atacados de inmediato para prepararse para la oración y que el santuario siga siendo "un lugar de encuentro con Dios, un lugar de paz".
La Iglesia pidió puntualmente rezar "por la conversión de los corazones de quienes cometieron este acto”.
Los investigadores revelaron que las cámaras de vigilancia mostraron a un hombre vertiendo un líquido, que se cree que era gasolina, sobre el altar antes de prenderle fuego. Y, remarcaron que gracias al aviso temprano, el incendio fue rápidamente extinguido.
Además, en la zona hallaron una pancarta en polaco que mencionaba a seis personas relacionadas con las supuestas apariciones reportadas por primera vez en 1981 y las acusaba de engaño.
Respecto del hombre detenido, la Policía no dio a conocer aún su identidad, ni otros datos personales, mientras intentan esclarecer el móvil y determinar si el sospechoso también estaba relacionado con todos los actos registrados en Medjugorje.
La iglesia informó, según la agencia vaticana, que el santuario permanece abierto a todos los peregrinos y que su programa habitual de oración.
En septiembre de 2024, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con la aprobación del Papa Francisco, había emitido una prohibición (nihil obstat, en latín) respecto a la experiencia espiritual relacionada con Medjugorje.
La decisión reconoció los frutos espirituales positivos asociados con el santuario y permitió la devoción pública, sin pronunciarse sobre el carácter sobrenatural de las apariciones reportadas.